Una alegría generalizada reina en San Fernando ante la presencia de abundantes lluvias que han venido a refrescar el ambiente y abrir expectativas de desarrollo económico para las actividades primarias de la región, pero detrás de la euforia por la presencia de las precipitaciones, se asoman problemáticas que ameritan prevenirse y ser atendidas.
Desde las primeras lluvias se comenzaron a ver los efectos en la maleza, con el reverdecimiento da vegetación silvestre, que muestra una altura y un reluciente color verde, muy diferente al de semanas anteriores.
La maleza se encuentra alta en miles de terrenos deshabitados de la ciudad, lo que se convierte en un elemento ideal, junto con los cacharros y depósitos de agua desprotegidos, para el surgimiento y reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades que cíclicamente, afectan la salud pública.
Hay pronósticos de otras lluvias en las semanas próximas, lo que significa que la yerba será más abundante y más alta, mientras que los zancudos tendrán todas las condiciones que requieren para aumentar su número y tamaño, lo que amerita de una jornada para retirar cacharros, limpiar de vegetación áreas públicas y solares baldíos, así como realizar acciones de aplicación de abate y fumigaciones, en el animo de contrarestar cualquier riesgo para la salud pública.






