Debido a las temperaturas extremosas que se padecen en San Fernando y la región, en los primeros días del regreso a clases, se ha escuchado quejas de alumnos de instituciones educativas que protestan porque en el interior de las aulas, no se soportan los fuertes calores.
Lo anterior se escucha mayormente en los bachilleratos que funcionan en la ciudad como el CBta 321, donde los alumnos del tercer y quinto semestre se duelen de las condiciones incomodas en que dio inicio el ciclo escolar 2022- 2023, porque en los salones no funcionan los climas artificiales.
Esta situación mantiene disgustados a los alumnos contra la dirección del plantel ya que consideran que tuvieron tiempo suficiente para solventar esta necesidad, mientras que los recursos no faltan, porque para eso cobran inscripciones y reciben otras aportaciones.
Igual sucede en el CETis 129 de la colonia Paso Real donde cientos de alumnos se miran obligados a soportar elevadas temperaturas en algunos salones que les impiden concentrarse en el aprendizaje, a la vez que ignoran porque los responsables del plantel no han procedido a resolver esta problemática.
En todas las escuelas del nivel de educación básica llamadas “oficiales” cobran cuotas de inscripción a los padres, que los directivos llaman “voluntarias”, destinadas a cubrir gastos de operación, donde regularmente, los padres no tienen a la mano información oportuna y detallada del manejo de los recursos económicos, pese a las obligaciones de transparencia que existen al respecto.






