Es evidente que en el PAN San Fernando no hay interesados en buscar la dirigencia municipal, a unas semanas del proceso que habrá de conducir a la renovación de su liderazgo local.
Nadie al momento ha levantado la mano, para decir “yo quiero ser”, mientras que su actual dirigente JAIME ARTURO PONCE PÉREZ ya comienza a sacar sus efectos personales de las oficinas de ese partido, que precisamente durante su gestión fueron adquiridas, lo que le permite, tener su propio edificio.
Algo que ni siquiera intentaron hacer los anteriores líderes de ese partido, que ha visto sus mejores tiempos en los últimos seis años, en que bajo sus siglas ha sido gobernado Tamaulipas y San Frenando.
Hay una idea generalizada acerca del inminente exterminio o desmantelamiento del PAN ante el ímpetu arrasador de MORENA, que amenaza con al menos mantener el poder durante los próximos 12 años en el estado; mucho tiempo para un partido como el PAN que carece de militancia, luego que en Tamaulipas apenas llegan a los 8 mil 249 miembros activos y en San Fernando, por citar un ejemplo, se contabilizan 225 militantes en el goce de sus derechos.
Pero además… en el PAN los cuadros juveniles están muy escasos, de tal suerte que el grueso de su militancia está en el segmento de adultos mayores o próximos a ingresar a ese porcentaje de la población vulnerable, lo que significa que el brío se va perdiendo.
El PRI, después de seis años de infortunio, tiene más miembros activos que el PAN y en función de ese peso específico, es que estará reclamando las candidaturas dentro de la alianza que tentativamente formará con el PAN, en las elecciones concurrentes del 2024.
Tristemente, no se mira a nadie haciendo “talacha” para acceder a la dirigencia municipal del PAN en San Fernando y si JAIME PONCE no hace lo mismo que el dirigente estatal LUIS RENÉ CANTÚ GALVÁN “El Cachorro”, de reelegirse ante la falta de interesados, el riesgo que corre ese partido, es de caer en manos de algún inexperto –hombre o mujer- que no tenga la capacidad para dirigirlo en los tiempos borrascosos que se avecinan.
Y esto sí que sería fatal. No hay –al momento- interesados en la presidencia del comité municipal del PAN en San Fernando, porque piensan que el hueso ya no tiene nada que roerle, aunque habrá que esperar a que salga –cuestión de horas- la convocatoria, para confirmar esta percepción.
Al PRI le llevó tres años medio recomponerse de la debacle electoral del 2016, veamos cuanto tiempo tarda el PAN en asimilar el nocaut fulminante, levantarse y seguir en la arena electoral con ánimos de dar buenas batallas futuras.
Pero para que sus posibilidades de supervivencia se mantengan, es tota talmente básico que sus dirigentes sean de peso completo; la mejor muestra de los perjuicios que puede provocar un “media cuchara”, se vieron el 5 de junio anterior.






