Miles de familias tendrán que adecuar nuevas alternativas en el consumo de alimentos, de darse el aumento pronosticado en el precio de la tortilla, que de acuerdo a estudios de empresas especializadas, para el mes de diciembre próximo podría cotizarse en 30.00 pesos por cada kilo.
Lo anterior derivado de la escases de maíz en el mercado internacional provocado por la guerra entre Rusia y Ucrania, dos de los principales productores de la gramínea en el mundo, mientras que México destaca como segundo principal importador global de esta gramínea.
En México, el consumo de tortillas en la dieta de los hogares viene de tiempos centenarios y se le considera uno de los principales productos, que al subir en esa proporción, afectarán de manera directa a las familias de menores ingresos y de mayores integrantes.
Actualmente en las tortillerías de San Fernando, el kilogramo de este artículo se cotiza sobre los 24.00 pesos, que ya es considerado como caro en comparación con otros municipios de la región, pero que al aumentar a 30.00 pesos, aun cuando sea en forma gradual, para cerrar el año en esos términos, habrá perjuicios para miles de familias.
En años recientes se habló de la elaboración de tortillas para el consumo humano a base de trigo blanco, una variedad viable para ser producida en la región y que ha servido para elaborar tortillas en otras regiones, incluyendo al sur de Tamaulipas con buenos resultados en su sabor y textura, con precios muy por debajo a las que se hacen con harina de maíz.






