Semovientes, cerdos, borregos y aves de corral sueltos en las calles de las colonias de San Fernando, dan la imagen de ser un rancho grande, lejos de presentar la imagen de una ciudad, como fue declarada en 1980 por el entonces presidente de la Republica José López Portillo y Pacheco.
Tal es el panorama que presenta la cabecera del municipio más extenso geográficamente de Tamaulipas, donde miles de terrenos enmontados, calles cerradas a la vialidad por la maleza y toda clase de animales vagando por la calles, forman un paisaje rustico.
Demetrio Hernández Lucio, originario de San Fernando y con más de 20 años de radicar en el valle de Texas, señaló que “ando aquí de visita con mi familia, vengo cada que puedo a San Fernando, pero me encuentro con panorama feo, un pueblo sucio, lleno de monte y con vacas, marranos y toda clase de animales en las calles”.
Dijo que “cuando me fui con mi familia de San Fernando hace 20 años, el pueblo era totalmente diferente, la limpieza se veía por todos lados y aunque se miraban animales en la vía pública, pero eran otros tiempos y ahora lo primero que uno piensa cuando ve las condiciones del pueblo, es que en lugar de una ciudad, parece un rancho grande”.
Recordó que desde 1980 San Fernando pasó de ser una Villa a ciudad, pero es triste ver como se encontraba en condiciones más dignas antes de ese año, “es triste la situación en que esta mi querido pueblo, donde parece que el tiempo se quedó estancado”.






