El inicio de veda del camarón, que entró en vigor el 28 de mayo anterior, evitará que miles de pescadores salgan a la captura de esta especie acuática y dejará sin ocupación a cientos de familias que se dedican al “despique” de crustáceos, es urgente y necesario que dé inicio un programa temporal de empleo.
Pescadores radicados en la ribera del vaso lacustre señalaron que “nos urge que a la brevedad pongan en marcha el empleo temporal y que nos traigan toda la ayuda que sea posible porque nuestras familias tienen que comer y al quitarnos la oportunidad de capturar camarón y procesarlo, nos están quitando la comida de la boca”.
La veda del camarón en la laguna madre se viene llevando a cabo desde 1993, es decir desde 29 años y durante el periodo de prohibición de captura, que de acuerdo a las autoridades de pesca, se lleva a cabo con “fines experimentales”, los pescadores y sus familias pasan por una larga temporada de privacidades.
A la veda oficial que vendrá saliendo a mediados del mes de julio, entra inmediatamente la veda natural producida por la “Canicula” como se conoce a la temporada más calurosa del año, debido a la cercanía de la tierra con el sol, lo que origina que los camarones y otras especies acuáticas busquen resguardo por más de un mes en las partes más profundas, impidiendo su captura.
Entre la veda oficial y la veda natural, los pescadores dicen que son tres meses en que no podrán salir a capturar este producto en aguas de la laguna madre, lo que para ellos es terrible, porque con las especies de escama y otros mariscos, no ganan lo suficiente para sostener a sus familias, lo que los obliga a pedir la ayuda oficial, para transitar todo ese tiempo.






