Recordar que en esta fecha, pero en el año 1862, el ejército mexicano le propinó una tunda ejemplar a la vanidosa milicia francesa que era considerada la elite de las fuerzas armadas en el mundo, hace que el espíritu nacionalista renazca, pero también vienen las reflexiones… y las decepciones.
Le comento esto, por la compañía International Protection Group –IPG- del francés PIERRE DE HAIL, que mantiene a más de 40 trabajadores encargados de la vigilancia en la zona de Los Nejos, con salarios que no han sido aumentados en ocho años, mientras que las condiciones laborales que enfrentan, además de extremosas, son injustas y riesgosas.
Y en pleno año 2022, después de 160 años de La Batalla de Puebla, cuando los franceses conocieron en todo su esplendor la furia azteca, se atreven a regresar y ejerciendo una explotación abusiva sobre sus trabajadores, que amerita que ese fervor patrio que caracteriza al ejecutivo nacional ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, ordene una investigación y en su caso, aplicar al empresario galo, el artículo 33 constitucional que brinda la facultad al Presidente de la República de expulsar del país a cualquier extranjero indeseable.
Desde ningún punto de vista se puede aceptar abusos contra los trabajadores, pero algo que es totalmente inaceptable, es que vengan empresarios de otras naciones a explotar a los mexicanos, cuando se supone que en aras de mantener la buena relación y con ganas de agradecer por el trato y las facilidades que les brinda el gobierno aquí, deberían ser cordiales y respetuosos.
Pero los europeos en una gran generalidad, se sienten hechos a mano y siguen viendo a los mexicanos como los aztecas de 1519, cuando los españoles llegaron a esta región del mundo y con collares de colores y espejitos engatuzaron a los incautos aborígenes.
Es hora de poner un alto a los abusos y enseñar a los extranjeros que aprendan a respetar, o que les apliquen el artículo 33 y que se vayan a cometer abusos… y también, a robar a su tierra.






