“Las chochas”, conocidas también como “Flor de Pita” se encuentran en plena temporada de cosecha, para deleite de las personas que esperan con ansiedad la época del año en que surgen de manera natural en el campo de la región.
Este año, de acuerdo a versiones de vendedores instalados en distintos puntos de San Fernando, hay pocas “chochas”, porque las lluvias no fueron suficientes para provocar una cosecha abundante, aunque otras opiniones apuntan a que el tiempo frio inhibe el surgimiento de estas flores silvestres.
Se trata de un producto de origen vegetal de alta demanda, donde cocinarlas en diferentes presentaciones forma parte de una cultura gastronómica centenaria, que se va ha venido heredando por generaciones en los recetarios que forman parte de la identidad regional.
A saber, existen dos tipos de “chochas”; las blancas que guardan más el sabor del campo y las moradas, que son preferidas por la mayor parte de los comensales por su sabor más agradable, que no saben tanto a vegetal, aunque hay quienes a falta de estas últimas, consumen cualquiera de las dos variedades
En San Fernando y los municipios de la región, “la Flor de Pita” se convierte junto con el chile del monte, los pepinillos y los jacubes o jacobos, en productos orgánicos de alta demanda durante las épocas del año en que aparecen para deleitar paladares que las prefieren, inclusive sobre productos cárnicos.
Su precio varía de acuerdo al tamaño y la imagen de cada chocha”; hay desde los 40 hasta los 120 pesos y aunque algunos clientes se quejan de lo que consideran un precio caro, porque se trata de un producto vegetal que no requiere inversión, los vendedores explican que tienen que gastar en gasolina para trasladarse a zonas del campo, donde se encuentran.
Además, adentrarse entre la vegetación con el riesgo de la picadura de una víbora venenosa o de regresar cargado de bichos que de manera inadvertida se adhieren a la piel, mientras que cortarlas, una tarea que parece sencilla siempre entraña en riesgo de una herida por las filosas puntas de las pitas.






