Debido a la falta de lluvias, la región de San Fernando se encuentra en condiciones críticas en torno a las necesidades de actividades primarias, como la agricultura y ganadería que ya comienzan a presentar estragos por la insuficiencia de agua.
Las represas de los ranchos se han ido secando al paso de los días y el caudal del rio “Conchos” se encuentra en un uno de sus niveles más ínfimos de corriente, con el riesgo de cortarse en algunos tramos dentro del municipio de San Fernando, antes de desembocar en la laguna “La Nacha”.
Por otra parte, los pronósticos de lluvias a corto plazo no arrojan posibilidades de precipitaciones, lo que podría también surtir efectos adversos en la nutrición de los mantos freáticos, de donde se alimentan los pozos que generan agua para el abasto en la ciudad y rancherías.
Las lluvias que se registraron hace dos meses en la región fueron insuficientes para generar almacenamientos de líquido en las presas que son capaces de liberar descargas en el rio “Conchos”, en este caso la “José López Portillo” localizada en Linares Nuevo León, más conocida como “Cerro Prieto”, que actualmente se encuentra a 8.30 de su capacidad.
Lo mismo sucede con las principales presas de la zona norte del país, donde se localiza la presa “Vicente Guerrero” que surte de agua a cd. Victoria, la capital de Tamaulipas, que actualmente se encuentra por debajo del 30 por ciento de su capacidad de almacenaje, provocando dificultades para prestar los suministros que tradicionalmente ha venido aportando.






