Hasta donde se mira, fue más la expectativa que levantó, que lo que realmente les importa a los propietarios de vehículos extranjeros, que antes del decreto de regularización, mostraban ansiedad por la aprobación y después que ya salió, parece que no les causa mayor atención este tema, pese al beneficio que les puede representar.
Pero más allá de la indolencia ciudadana, o de la falta de ganas para desprenderse de los 2 mil 500 pesos que costará la regularización de vehículos ilegales para que puedan circular dentro de los estados donde residen los posesionarios, a estas alturas no hay sistema para iniciar con los tramites.
Dentro de “los parches” que le han puesto al decreto, se determinó que el procedimiento de regularización se llevará a cabo a través del Registro Público Vehicular –REPUVE- para lo cual se creó un sistema digital, en el afán de hacer mas ágil, este procedimiento.
Pero resulta que ni se ha completado la instalación de la plataforma, ni se han instalado los módulos del REPUVE que estarán a cargo del proceso, con lo que las comercializadoras quedarán fuera de la jugada, para abaratar el costo de la legalización.
En Tamaulipas por ejemplo, de acuerdo al decreto que originalmente decía que en junio, el plazo para regularizar se vencerá en septiembre próximo, pero a la fecha, no se ha nacionalizado una sola unidad de fuerza motriz desde el 19 de enero de 2022, en que se publicó la disposición en el Periódico Oficial de la Federación.
Lo que deja claro que la inexperiencia sigue dominando extensas áreas del gobierno federal, ya que este tipo de acciones se han realizado antes de manera más expedita y de manera nacional, mientras que esta vez, solo son algunos estados los que entraron en la aprobación.
Finalmente tenemos que a más de dos meses del decreto, no se ha movido un centímetro el procedimiento de regularización, que amenaza con naufragar entre la impericia de funcionarios que traen la idea, pero que no saben cómo aterrizarla, de tal manera que están montando un laboratorio con esto de los vehículos “chocolates”, que no saben cómo les va a resultar.
Tan fácil que sería coordinarse con los estados, que son quienes tienen las estructuras operativas, porque finalmente y de acuerdo a lo que dijo el Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, los recursos que se generen por este concepto será para que los municipios los apliquen en obras.
Entonces ¿para qué complicar las cosas?… que los pagos se hagan en las tesorerías municipales y que sean inclusive las mismas administraciones beneficiadas con los ingresos, que se encarguen de los trabajos, bajo la supervisión del REPUVE claro, pero mediante un sistema más simple y de acción rápida.
Pero parece que disfrutan enredando las cosas o que algún beneficio obtienen de hacer tanto circo.






