Por Aristeo Manilla García
En los municipios de Tamaulipas ya se están dando cambios en cargos estatales, después de una valoración fundada en el resultado de las elecciones del pasado 6 de junio, donde obviamente, los que están calificados de no realizar el trabajo político de acuerdo a las expectativas trazadas por el PAN, ya están saliendo de la nómina.
De algunos municipios de la región reportan los primeros cambios, mientras que en San Fernando es cuestión de días para que comiencen los movimientos y que quienes faltaron al compromiso, paguen por las actitudes soberbias que mostraron en la campaña anterior.
En San Fernando hay al menos tres funcionarios estatales que se encuentran “en capilla”, tras que en el proceso electoral para elegir Ayuntamiento, Diputado Local y federal, se anduvieron mostrando reacios al cumplimiento de la obligación política; en este caso, los alcaldes donde el PAN es gobierno, son los que “llevan mano” para calificar de manera aprobatoria o reprobar a los funcionarios que como se dice coloquialmente, “se anduvieron poniendo sus moños”.
Obvio que esta renovación se dará en toda la estructura del gobierno de Tamaulipas, luego que los resultados como es bien sabido fueron pésimos en bastantes municipios, donde aunque el PAN ganó, fue con números bastante lastimosos.
Peligran los funcionarios que tuvieron en sus manos las estructuras de Educación, Salud y Bienestar Social, que se supone, tienen el control de amplios segmentos de la población electoral… pero que solo se supone, porque los saldos electorales hablan por sí solos.
Lo que implica que ante “la madre de las batallas” que tendrá lugar el próximo 5 de junio, habrá que echar mano de aliados, es decir de elementos externos, donde se pueda o de panistas recomendados por titulares de los Ayuntamientos, que van a entrar como emergentes a recuperar el terreno perdido por quienes en el momento de las elecciones, estaban al frente de las estructuras.
Decir los nombres sale sobrando, donde quiera saben quiénes son los responsables de los andamiajes oficiales, de tal suerte que su destino pende de una “palomita” o una “tacha” que les pongan a sus nombres los jefes políticos de los municipios, aunque también se encuentran en esa situación, otros funcionarios del estado que tienen personal a su cargo o manejan aspectos que les dan cancha entre la población, para influir en el voto.
Y los cambios son ¡ya!. Así que en los días próximos estaremos viendo movimientos en todo el estado, que sumados a los que se dieron desde el mes de diciembre anterior, nos dice que “El Truco” CÉSAR VERASTEGUI se encuentra en plena operación política.
Con una mano abraza y acaricia y con la otra aprieta las tuercas.






