Por Aristeo Manilla García
No es un secreto para nadie que el partido MORENA está convertido en una capirotada formada por desertores de otros partidos, especialmente del PRI, que ahora son quienes más cuestionan y critican a su partido de origen, tratando de limpiar su pasado, a base de echar estiércol, sobre quienes en un pasado reciente fueron sus compañeros de lucha.
Cuando hablo de desertores, me refiero a los varones y mujeres que no tuvieron la decencia de pedir su baja en el PRI para enrolarse en las filas de la Cuarta Transformación, a donde llegaron cual piratas en el mar, al abordaje, pasando por encima de los morenistas de origen, de aquellos que se distinguieron toda su vida por pertenecer a la izquierda y ahora que podrían tener esperanzas de treparse al carro de la revolución, son vilmente aplastados por los arribistas.
San Fernando es uno de estos casos. Los originales de MORENA fueron desplazados por un grupúsculo de priístas, que si poquito “les rascan” todavía aparecen en el padrón de miembros activos del PRI, que obviamente, tampoco están dados de alta como parte de la membresía del partido en el que ahora se rasgan las vestiduras… así como lo hacían en el tricolor.
Han desplazado a la ex regidora SILVIA LÓPEZ CASTILLO, a MARTÍN CARRIÓN, RENÉ REYES CANTÚ, a MARA DÁVILA JIMÉNEZ y otros tantos que han aportado esfuerzos y sacrificios para que MORENA pudiera convertirse en lo que es hoy… y que no aparecen en el escenario del virtual candidato a la gubernatura, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.
Aunque, eso es lo que se aprecia en la superficie. Porque corren versiones de la participación de ex líderes políticos priístas de San Fernando, haciendo trabajos de inteligencia en MORENA, pero para eso, tienen que camuflagearse y fingir que son devotos del inminente candidato a Gobernador.
Pero las bases tienen la percepción de haber sido desairados y no estar en el ánimo del Senador con licencia, así como de estar siendo bloqueados por “el grupito” que en estos momentos exhibe una actitud triunfalista y discriminatoria con los originales y auténticos morenistas de San Fernando, que por su parte no muestran tampoco intenciones de sumarse.
En tanto que la sociedad local mira con cierto desdén a los filibusteros de la política, que cambiaron de partido de la noche a la mañana, porque en las elecciones del 2018 y 2019 todavía lanzaban proclamas a favor del PRI, partido al que ahora despedazan como un nido de corruptos sinvergüenzas, pasando por alto que sus mejores oportunidades las tuvieron en ese partido y que las fortunas que amasaron, fueron precisamente, saqueando el sagrado presupuesto del pueblo… cuando eran priístas.






