Por Aristeo Manilla Garcia
Sin duda que la rehabilitación de la carretera estatal que comunica a San Fernando con el vecino estado de Nuevo León, era algo que veníamos pidiendo con profunda vehemencia, por el estado en que se encuentra y la necesidad que tenemos miles de residentes de esta región, de movernos sobre ella con diferentes propósitos.
Sabemos que la gestión no fue fácil, porque aunque desde el año anterior existía la promesa de la reparación, no veíamos claro y eso sí, baches para repartir desde aquí hasta la cabecera municipal de la Villa de Méndez, en medio de acres comentarios por lo accidentado del camino.
Pero, tenemos a la vista que esa molestia se encuentra cerca de terminar. Tras arduas gestiones la alcaldesa de la Villa de Méndez MARÍA CRISTINA BARRERA DE BORREGO, logró destrabar la compleja tramitología que hay que cumplir para lograr una autorización de esa naturaleza.
Aunque la carretera es estatal –en este caso inter estatal- está de por medio que el presupuesto para carreteras a ejercer este año se encuentra en ceros, de ahí que se tuvieron que hacer una serie malabarismos con las finanzas, para aprobar la inversión que se aplicará en la reparación de la carretera “La Joya-Méndez”, cuyos trabajos, sorpresivamente, dieron inicio el lunes anterior.
No ocupo decirles la importancia que tiene esa carretera estatal, angosta por cierto, por lo que un siguiente paso sería solicitar una ampliación que brinde seguridad y comodidad a los viajeros que con frecuencia se mueven por esa ruta para llegar a Monterrey y otros municipios del estado vecino.
Sin duda es un logro digno de aplaudirse, una noticia buena entre tantas malas que leemos todos los días.
Obviamente que la reparación llevará varias semanas o meses, pero vale la pena soportar los inconvenientes temporales que forman parte del progreso y que dentro de poco tiempo, nos van a permitir reducir el tiempo de viaje hasta Monterrey, mientras que las incomodidades de los baches que van a desaparecer, nos harán recordar la necesidad de darle constante mantenimiento a esa vía de comunicación, para evitar que vuelva a las condiciones en que se ha encontrado los últimos años.
Repito que las buenas noticias también son noticias y que el reconocimiento a este logro debe coinvertirse en motivo de apoyo a las autoridades locales, para que las gestiones continúen convirtiéndose en respuestas positivas y la región pueda transitar hacia condiciones de bienestar, que tienen que ser mucho mejores que las actuales.
Aunque muchos dicen –y con razón- que ya quisieran vivir como hace 20 años.
Se vale opinar.






