Por Aristeo Manilla García
Resulta muy notorio que San Fernando se encuentra metido en una dinámica positiva que involucra tanto a la población civil como a las instituciones, que de manera intensiva están desplegando una actividad fructífera, que se refleja en acciones humanitarias, para llevar atención y apoyo a quienes se encuentran en mayores condiciones de vulnerabilidad.
El viernes pasado, con motivo de las bajas temperaturas que se resintieron en San Fernando, personal del DIF Municipal que preside la Química DIANA RAMÍREZ SALDÍVAR dejó la comodidad de las oficinas localizadas en la zona centro, para salir a las colonias más apartadas de la cabecera municipal, para llevar cobertores a los hogares, donde desde el exterior, se notaba más la necesidad de sus habitantes.
Bajo un frio intenso, la presidenta del DIF San Fernando y su equipo de trabajo, con su mejor sonrisa, salieron a dar el mayor esfuerzo para llevar apoyos que se requerían en esos momentos, en que las bajas temperaturas calaban hasta los huesos, para realizar una labor que ya tenía un buen rato que no se veía.
Le comento esto porque las temperaturas que imperaban, no eran para que nadie anduviera en las calles, pero el personal del DIF demostró una determinación ejemplar por realizar su función en el momento en que se requería, con riesgo de su propia salud, lo que nos dice, que el organismo está formado por elementos que llevan en sus venas el servicio a la comunidad.
A través de las redes sociales, docenas de personas expresaron buenos comentarios por la jornada que realizó el personal del DIF San Fernando el viernes pasado, luego que tenía rato que no se realizaba un esfuerzo tan intenso, que movilizó a todo el personal y vehículos de la noble institución y que dicho sea de paso, tuvo el respaldo de Protección Civil Municipal.
Excelente que se realicen este tipo de ejercicios, que van regresando de manera paulatina y exponencial, a una dinámica que décadas atrás fue característica de San Fernando y que con el paso de los años se perdió, por falta de sensibilidad de funcionarios –hombres y mujeres- que no supieron aprovechar la oportunidad histórica que les dio la vida, para ser útiles a sus semejantes.
Ojalá que con esa misma vehemencia, se pueda integrar un padrón de personas en condiciones de necesidad extrema, de adultos mayores que aunque usted no lo crea, viven solos, abandonados, en viviendas sin los servicios públicos elementales, para que se puedan confeccionar políticas públicas a la medida de este tipo de necesidades sociales, que lamentablemente, existen todavía en San Fernando.
Por lo pronto, un aplauso para el equipo del DIF Municipal que está demostrando que si se puede cuando la decisión es servir de corazón, poniéndose por un momento en los zapatos de quienes más necesitan el apoyo de las instituciones y con la vista bien puesta en el bien común, que comienza desde tener los servicios y artículos más indispensables para una existencia digna, sobre todo cuando se trata de personas que por su edad, estado de salud física o mental, o por otras circunstancias se encuentran en franca desventaja ante la vida; ahí es donde debe concentrarse la atención de los organismos de apoyo social y particularmente, de la propia sociedad civil.






