Para evitar sorpresas desagradables, la Procuraduría Federal del Consumidor –PROFECO- está exhortando a la población de San Fernando, a verificar bien los precios de los productos que adquieren, en especial a los que son etiquetados como ofertas, ya que se ha detectado que algunos establecimientos hacen uso de este tipo de tretas para atraer la atención del público, pero que a la hora de pagar en las cajas, las reducciones no aplican.
Inspectores de esa dependencia señalaron que la institución se mira acotada en su margen de acción, porque la mayor parte de todos los artículos de consumo popular se encuentran sujetos a la oferta y la demanda, es decir que no existe una regulación.
Por lo que un producto puede costar 19.00 pesos en una tienda y 22.00 pesos en otra, de la misma marca y contenido, porque la dependencia no está facultada para proceder ya que al no estar regulado el precio, no hay sanción que aplicar.
Caso muy diferente cuando en alguna tienda, mueblería o negociación de cualquier índole, los artículos estén marcados a un precio y en la caja sean cobrados más caros, en esos casos la PROFECO puede iniciar de inmediato un procedimiento en contra del establecimiento, que generalmente suele terminar con una amonestación económica.
En ciertas temporadas del año este tipo de atropellos se multiplican y la navidad es una de las épocas en que abusivos comerciantes y negocios de cadenas nacionales atraen a los clientes, con ofertas engañosas que anuncian con números grandes para llamar la atención de los clientes, pero que al pagarlos, el consumidor descubre que no hicieron efectivos los descuentos.
Regularmente, los clientes pagan las “ofertas” junto con otras mercancías y no se dan cuenta de la estafa a que son sometidos hasta verificar en sus hogares al checar con los comprobantes de pago, pero ya lejos de las tiendas donde compraron, lo que en muchos casos contribuye a evitar las respectivas reclamaciones, porque sale más caro gastar en gasolina para exigir el respeto a los precios anunciados.






