Desde el año 2011, cuando se registraban los peores hechos de inseguridad en la historia de esta región, San Fernando se encuentra sin un cuerpo de agentes de tránsito local, luego que los elementos de ese tiempo, abandonaron el servicio a causa de los riesgos constantes que enfrentaban.
Durante los últimos diez años, las administraciones municipales no han tenido tampoco policía preventiva y la vigilancia se ha reducido al servicio que presta la policía estatal, una corporación que está integrada por elementos que constantemente son rotados, que no conocen el territorio, ni a los habitantes del municipio.
Esta situación totalmente irregular fue reconocida en campaña de proselitismo por la actual alcaldesa Ing. Maybella Ramírez Saldívar, quien entre sus ofertas, dijo que establecerá una policía de proximidad, así como un cuerpo de agentes para resguardar el orden vial.
Lo anterior luego que ya quedaron atrás los tiempos de inseguridad que se vivieron en esta región del estado y que permiten el establecimiento de la policía preventiva, bajo el mando directo del Ayuntamiento, integrado por hombres y mujeres originarios de este municipio y capacitados como cadetes en la academia estatal de policía.
Se requiere de elementos comprometidos con San Fernando, que a la vez conozcan la región, a las personas y sus costumbres y que además de vigilar con rigor el respeto al bando de policía y buen gobierno, apliquen el criterio.
Pero ante todo, San Fernando requiere de policías que vigilen y que no abusen de la fuerza de las armas para violar los derechos humanos y extorsionar, como es la queja más recurrente en contra de los policías estatales, que cuando son acusados por la población civil de atropellos, simplemente los cambian.
En el área de tránsito local, el regreso a clases en las aulas exige la presencia de elementos calificados para control los horarios de entrada y salida de los escolapios, así como para sancionar a los conductores que violan el reglamento vial.
La avenida Ruiz Cortines y la Segundo Centenario, dos de las calles más transitadas de la cabecera municipal, son una muestra del caos vial que diariamente vive San Fernando, ante la ausencia de elementos de tránsito y de patrullas para garantizar el respeto a las leyes y que San Fernando pueda retomar la tranquilidad y el orden, que por muchas décadas lo distinguieron como una población apacible.






