El turismo seguirá negado a la laguna madre, mientras que las autoridades estatales no procedan a la reparación de la carretera que comunica a San Fernando con la zona pesquera del municipio, ya que se trata de una via de comunicación abandonada, en muy mal estado y con yerba alta que crece a los costados, dificultando la visibilidad.
Bajo estas condiciones es muy riesgoso viajar hasta los poblados pesqueros, que en otros tiempos fueron un atractivo natural para turistas del estado de Nuevo León y municipios vecinos, visitantes que se han ausentado por estas y otras razones.
Propios habitantes de los poblados pesqueros reconocen que el estado que guarda la carretera San Fernando- La Carbonera es pésimo, con profundo hoyancos, desniveles y tramos que requieren un levantamiento completo para hacer nuevos amplios trayectos de la carpeta de circulación vehicular.
Parece que a ninguna autoridad le importa que se mejore esta carretera, porque de ser así, estaríamos viendo cuando menos que arreglan los baches más profundos y colocan señalamientos de alerta en las partes más peligrosas para los conductores y pasajeros de unidades públicas, comerciales y de transporte, mencionaron.
La laguna madre cuenta con bellezas naturales que se pueden disfrutar durante la mayor parte del año; la principal es la playita de La Carbonera, cerrada desde el año pasado al público por la ruptura del camino de acceso, bellos parajes en Punta de Piedra y más de una docena de islas paradisiacas, así como una playa de mar semi virgen, que se localiza por agua a unos 15 minutos del poblado pesquero Carbajal.
Pero para poder arribar hasta esos sitios hay que transitar por 65 kilómetros de una carretera estatal en muy malas condiciones, que anteriormente cuando menos en las temporadas previas a la semana santa se acondicionabanpara la llegada de los visitantes, pero el año anterior y este, no ha recibido siquiera “una manita de gato” de parte de las autoridades estatales, a quienes compete su reparación y mantenimiento.






