De nueva cuenta, vendedores informales de comida que realizan desde hace varios años esta labor, a los costados del retén militar “El Ribereño”, localizado en el km. 134 de la carretera federal Matamoros- Victoria, dentro del municipio de la Villa de Cruillas, sienten el temor de ser retirados mediante la fuerza de ese lugar, por parte de elementos castrenses.
En lo que va de este año, más de 50 hombres y mujeres que representan el sostén de sus hogares han vendido en ese sitio tacos y enchiladas, ante el beneplácito de los viajeros que no pierden tiempo en sus trayectos y que además de comida barata, es de muy buen sazón.
De tal manera que hay personas que viajan cientos de kilómetros sin detenerse en los restaurantes que hay en el camino, para comprar y disfrutar de las enchiladas y tacos que se venden en ese paraje y que representan parte de la gastronomía regional.
Pero a los militares no les parece que se ubiquen en ese lugar y llevan tiempo hostigando a los comerciantes para que se retiren, acusándolos de cometer hechos ilícitos por apostarse en una zona federal.
La ex alcaldesa de la Villa de Cruillas, Olga Lidia Hernández Barrientos más conocida como “La Güera Morena”, quien terminó su gestión el pasado 30 de septiembre, en todo momento mantuvo una lucha cerrada en contra de ese abuso, lo que contuvo el hostigamiento, pero a últimas fechas se han recrudecido los intentos por moverlos de ese lugar donde se ganan la vida honestamente y sin ofender a nadie.
Tal parece que a los militares del punto de revisión carretero, les parece más adecuado que los comerciantes se dediquen a la delincuencia para poder mantener a sus familias, ante lo cual cabe hacer esta pregunta… ¿a quién sirven los soldados destacamentados en “El Ribereño?”.






