Por Aristeo Manilla García
Seis regidores de partidos políticos diferentes, se unieron en la pasada sesión de cabildo para demostrar su inconformidad a la propuesta presentada por la alcaldesa MAYBELLA RAMÍREZ SALDÍVAR en torno a la designación de la nueva Contralora Municipal.
La inconformidad de los ediles nació del desconocimiento hacia la persona propuesta; en ese momento expresaron no saber de quién estaban hablando, pero al final entró “la aplanadora” y el nombramiento fue aprobado por mayoría, mas no por unanimidad, como hubiera sido lo deseable en un cuerpo colegiado, que aunque integrado por siglas de partidos políticos distintos, se supone que presentan más signos de coincidencias, que de contrastes.
El tema puede parecer intrascendente, porque al final el papel de Contralor Municipal para muchos no tiene la mayor relevancia, porque se trata de un cargo donde no se manejan recursos y la función simplemente se relega a ver que las cosas se hagan bien en el aspecto administrativo, sin embargo es una responsabilidad importante ya que la inobservancia de las normas que tutela, puede provocas serios perjuicios para los funcionarios municipales y para en este caso, la propia titular del cargo.
Pues bien, déjeme les cuento que en la segunda sesión de cabildo celebrada el lunes pasado, hubo seis regidores que se abstuvieron de votar en la aprobación de la nueva contralora municipal, a quienes la diferencia de las siglas de los partidos no les impidió coincidir en una misma causa.
Ellos son REMIGIO GARCÍA PADILLA de MORENA, ERICK ALEJANDRO CANTÚ OCHOA del PT, GILBERTO ALEJANDRO MASCORRO TALIP del PVEM, así como EUCARIO ARAGÓN ROBLES, ROGELIO ORTÍZ MORENO y PEDRO LUNA RAMÍREZ del PAN, quienes pintaron su raya y establecieron la sana distancia de sus propios compañeros, en una decisión que va a quedar registrada en el libro de actas de cabildo y que podría ser premonitorio de futuros desencuentros, en las decisiones que se tendrán que tomar de manera colegiada, porque así lo establece el marco jurídico.
El Ayuntamiento de San Fernando está formado por 15 elementos, incluyendo en este caso a la alcaldesa, por lo que para hacer mayoría se requieren de 8 de sus integrantes, número que el “grupo de los seis” estuvo a punto de alcanzar y hacer fracasar la propuesta de la nueva contralora, en lo que se aprecia como una medición de fuerza que tiene su origen durante las primeras semanas de la administración municipal.
Los seis regidores de los cuatro partidos que después de la sesión de cabildo tuvieron tiempo de platicar largo y tendido, son reconocidos por su espíritu dinámico y por una decisión que pasa por encima de intereses políticos y económicos; para comenzar, el cabildo es una zona de debate natural donde no hay mandos absolutos y los acuerdos tienen que salir de análisis a fondo y de un trato respetuoso, en el entendido que todos los integrantes del cuerpo edilicio tienen un valor similar, porque todos proceden de la elección popular.
Miembro del cabildo que no lo entiendas así, estará sepultando su dignidad y mandando al basurero de la historia su paso por la representación popular, que implica valor para defender las causas del pueblo y sobre todo, la legalidad, una palabra que en la pasada administración anterior se pasaron por el arco del triunfo para cometer las peores aberraciones.
El anterior Secretario del Ayuntamiento JESÚS MARÍA GONZALEZ GARZA no tenía título profesional, lo vino a sacar hasta en el año 2021 ya para terminar; el tesorero municipal pasado JULIO CÉSAR ALVARADO RODRIGUEZ no era contador público ni tenía una profesión análoga como lo marcan las leyes y este último estuvo 5 años en el mismo cargo.
En la anterior administración decían que las leyes se hicieron para violarlas, pero en este nuevo gobierno municipal, donde se estrenan muchas caras nuevas de la política, comenzando por la alcaldesa MAYBELLA RAMÍREZ SALDÍVAR, se mira que hay la intención de hacer las cosas bien, respetando el marco legal.
De ahí que las discrepancias en el cabildo deben considerarse además de normales, como necesarias; los conceptos se enriquecen con la variedad de ideas y los temas se perfeccionan cuando los acuerdos comunes, surgen del respeto a las leyes que rigen en este caso, el ejercicio de la administración publica.






