Por Aristeo Manilla García
Desde tiempos remotos, los acuerdos políticos han prevalecido entre las sociedades de todo el mundo, ante la necesidad de mantener escenarios tranquilos, que permitan la concentración de los mandatarios en temas que realmente son importantes, en vez de distraerse en confrontaciones que solo dejan división y por consiguiente, llevan a la ruina.
Lo acabamos de ver en San Fernando, durante cinco años prevalecieron los desacuerdos entre la sociedad y las autoridades municipales y no hace falta explicar mucho, lo que salta inmediatamente a la vista y causa pena propia y ajena, porque lo primero que comentan los visitantes y personas de paso, es el estado en que dejaron a San Fernando.
Luego de esa amarga lección, se están tomando medidas para evitar situaciones que fragmenten más la cohesión social y en función de esa necesidad, se están estableciendo acuerdos políticos, que demuestran sensibilidad y un posicionamiento muy real de la situación del municipio.
La palabra por excelencia es “Gobernabilidad”, lo que implica una cualidad producto de la sensatez y la madurez política; en los tiempos recientes existía esta frase: “el poder no se comparte, se ejerce”.
Solo que eran los tiempos del dominio absoluto del PRI, donde ningún partido le hacía sombra y hasta sin candidatos, ganaba cualquier elección.
Adecuando a los tiempos actuales, las estrategias y acciones tienen que refrescarse ante escenarios que pueden ser más complicados si en aras de ejercer el poder, este se mantiene en un puño, sin conceder espacios a fuerzas políticas y sociales que bien integradas, forman un equipo perfecto.
“El enemigo cerca y cobrando bien” es otra de las frases que forman el contenido de la palabra “Gobernabilidad”, donde además hay una ganancia para el gobernante en turno, luego que al no ser de su grupo, en caso de no adaptarse al ritmo de trabajo, o no rendir los resultados acordados, resulta más fácil sacarlo, que cuando se trata de amigos, familiares o personas que tuvieron un papel protagónico en la campaña.
Aquí en San Fernando estamos viendo un buen ejercicio de gobernabilidad que servirá para mantener mansas las aguas de la política y en consecuencia para que las nuevas autoridades municipales puedan transitar de manera tranquila, favoreciendo que la conformidad se convierta en los cimientos de recuperación de un municipio saqueado y golpeado por una larga serie de adversidades, que han dejado huellas y llagas en el ánimo social.






