El presidente de la Barra de Abogados de San Fernando Lic. Mario Alvarado de la Portilla dijo que el cobro de cuotas escolares de manera obligatoria es una anomalía, ya que no se puede condicionar a ningún alumno de las escuelas públicas, a recibir clases, sin paga las aportaciones que en ocasiones les exigen.
El profesionista, que al mismo tiempo es presidente de la Sociedad de Padres de Familia del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios –CETis- 129 de San Fernando, dijo que en lo que respecta a este plantel, está a la ordenes de cualquier persona que desee aclarar cualquier duda al respecto.
Dejando claro en todo momento que no se puede condicionar la educación por el pago de cuotas, aunque estas provengan de acuerdos entre padres de familia y directivos de los planteles escolares.
Los que puedan y quieren pagar las cuotas que lo hagan, es su decisión, pero quienes no tengan dinero para cubrir esa exigencia, no pueden ser presionados con la amenaza de negar a sus hijos la educación y quienes lo hagan se exponen a ser amonestados por la justicia en caso de presentarse demandas en su contra, aclaró.
Admitió que hay escuelas donde desde hace más de un año no hay clases presenciales y se ha registrado un fuerte ahorro en pago de servicios como electricidad y agua potable, mientras que los salones no han sido sujetados a reparaciones y ni siquiera pintados.
Ante estas circunstancias no se justifica que quieran cobrar cuotas como en tiempos normales cuando hay consumos elevados de electricidad por el funcionamiento de aires acondicionados, lámparas encendidas o gasto de agua constante por el uso de sanitarios.
Alvarado de la Portilla dijo que su encomienda consiste en defender los derechos de los padres de familia y que no está para respaldar la postura de los directivos del plantel, aunque aclaró que la idea es llegar siempre a soluciones positivas, pero en todo momento de parte de quienes lo eligieron como su representante.
Recordó que el derecho a la educación es universal y que los maestros, directivos o propios padres de familia que obstruyan el ejercicio de esta prerrogativa constitucional, podrían enfrentar graves consecuencias, por lo que exhortó a manejar con cuidado el tema de las cuotas y entender que cuando una familia no tiene para pagar, en ningún momento se debe condicionar o negar el servicio, sino más bien, buscar la manera de apoyarla, para que la falta de recursos no se mantenga como una de las principales causas de la deserción de escolapios.






