Con las calles desoladas de motivos alusivos a las fiestas de independencia y la Presidencia Municipal desnuda de adornos patrios, en San Fernando no se vive el entusiasmo que provocan las celebraciones de más de dos siglos de tradición nacional.
El argumento para esta omisión que dan empleados de servicios primarios de la Presidencia Municipal: hay órdenes de no mover nada, de no pedir nada, de no hacer nada, porque no hay un peso en las cajas de la tesorería municipal.
Lo anterior pese a que el día 1 de septiembre fue entregada la última participación mensual a las autoridades municipales para cubrir los gastos del mes de septiembre en que habrá de terminar la gestión 2018- 2021, encabezada por el alcalde José Ríos Silva, consistente en cerca de 10 millones de pesos, más los ingresos por concepto de pago de predial, servicios y documentos que extiende la Presidencia Municipal.
Ya no hay dinero es la justificación para no instalar los pasacalles tricolores y las imágenes tradicionales que se colocan cada año en la parte frontal del palacio municipal junto con luces de los colores nacionales, para recordar a los mexicanos que hace 211 años se realizó El grito de Independencia en Dolores Hidalgo Guanajuato, que marcó el inicio de la liberación del yugo español, que tras cruenta lucha, derivó en la independencia de México.
En San Fernando la cultura tiene cinco años enterrada, lo confirma la renuncia del historiador y cronista Jesús Gracia Padilla y en este “Mes de la Patria” se confirma que para los funcionarios municipales que ya se van, ha sido más importante pintar imágenes de sombreros en paredes y cristales de vehículos que reforzar las tradiciones, a pesar que en la bodega, tienen guardados todos los adornos que año con año, se colocan en estas fechas.






