Por Aristeo Manilla García
Mientras que cientos de personas con ideas emprendedoras buscan locales de renta para montar pequeños negocios, más de una docena de lotes se encuentran sin utilizar en el mercado municipal de San Fernando, espacios que son propiedad del municipio, pero que desde hace años se encuentran acaparados.
Esta es una situación que merece un análisis y acciones inmediatas, luego que de ninguna manera se puede consentir que personas que no tienen necesidad de esos locales, los mantengan acaparados y que en algunos casos los estén rentando, cobrando un dinero que debería ser pagado al Ayuntamiento.
Se trata de un tema incomodo que se ha soslayado hasta el momento debido a compromisos políticos de quienes han tenido en sus manos la responsabilidad de dirigir al municipio, pero que en algún momento se tiene que poner sobre la mesa, porque San Fernando tiene que mejorar y este aspecto es también importante, luego que los locales vacíos pueden servir para que varias familias instalen negocios que les puedan dar el sustento de sus hogares.
Independientemente que el mercado municipal que se fundó hace algunas décadas fue construido precisamente –como cualquiera de su tipo- para concentrar establecimientos o puntos de venta de artículos variados, comenzando por los de primera necesidad.
Es una lástima ver el desperdicio que representan los locales con las cortinas abajo, que llevan en ese estado varios años, porque los “posesionarios” que no los ocupan, sienten que son los dueños y que pueden rentarlos o traspasarlos a cambio de un beneficio económico, o simplemente tenerlos en el abandono.
Mientras que en San Fernando donde escasean los empleos, hay muchas personas que anhelan contar con un espacio en el mercado municipal, que por su ubicación geográfica, presenta las condiciones que los consumidores requieren para abastecerse de insumos para los hogares.
He aquí un asunto interesante, que amerita de dialogo para convencer a los locatarios que mantienen los locales cerrados, que los utilicen, o en su defecto que los regresen al municipio, agradeciendo todo el tiempo que los han disfrutado.
Y que esos mismos espacios sean asignados a quienes realmente los necesiten para instalar un pequeño comercio, que les permita realizar una actividad decorosa, pagando la respectiva renta a la Presidencia Municipal.
Porque en este municipio, el acaparamiento es una especie de tradición; lo vemos con terrenos propiedad del fundo legal, del que influyentes personajes se hicieron de superficies muy amplias en la cabecera municipal, que tienen abandonadas, sin contar con los terrenos rústicos que están en el mismo estado.
Este comentario no es para que nadie se moleste, aunque se acepta la réplica, pero también se invita a la reflexión; toda aquella persona que tenga un local en el mercado municipal de San Fernando que lo utilice, pero si por razones de edad, enfermedad, ausencia física o cualquier otro tipo de impedimento no lo puede mantener abierto, haría una buena obra con regresarlo al municipio, para que se entregue a alguna persona interesada en darle utilidad.
Tiene que dejarse claro que los locales del mercado, son propiedad del municipio y que en función de ese entendido, tiene que obrar el sentido común para comprender que tener fuera de uso los puestos, es un despilfarro, que además no ayuda en nada a la imagen del municipio.
De manera constante, personas que visitan San Fernando y que lo conocieron décadas atrás, preguntan porque tiene el mercado más locales cerrados que abiertos; es un cuestionamiento recurrente que solo admite respuestas absurdas, ante la falta de una lógica que sirva para explicar la incongruencia de quienes representan la parte oficial y de personas que se sienten con derechos a tener acaparados lugares, que pueden ser útiles a otros ciudadanos.
Pero la mejor opinión es la del pueblo.






