Por Aristeo Manilla García
Para nadie es un secreto que la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado – COMAPA- de San Fernando, tiene años debiendo pagos al Instituto Mexicano del Seguro Social –IMSS- y al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda Para los Trabajadores –INFONAVIT- y que en cualquier momento podría sobrevenir un juicio civil, con el consiguiente embargo de los bienes a ese organismo operador.
Se sabe que la COMAPA de San Fernando debe cerca de 12 millones de pesos, que de manera textual, en forma periódica están recordando la omisión de las obligaciones, que suman una deuda que definitivamente, en estos momentos no está en manos de la empresa cubrir.
No hay manera de pagar esa cantidad, pero sí de llegar a un arreglo que facilite el pago en parcialidades que se deban tomar como abonos a la deuda que existe, sin caer en el concepto de más intereses moratorios, que al paso del tiempo han ido aumentando el monto reclamado.
En estas condiciones, se puede esperar que en cualquier momento se tomen medidas legales en contra de la COMAPA de San Fernando, que finalmente irán en perjuicio de los usuarios; porque el embargo puede ir desde las cajas donde cobran los consumos, hasta las instalaciones de la empresa, que lamentablemente, tan malo es el servicio, como la situación de quebranto financiero en que se encuentra.
Su actual gerente ROSA DALIA GALVÁN GARCÍA ha realizado un buen papel al frente de responsabilidades imposibles de solventar, como estas deudas, pero dando la cara a los usuarios en cuanto se presentan las tradicionales contingencias.
Solo que eso no basta; la empresa tiene que buscar la forma, los recursos para terminar con las deudas que mantiene y la ponen en riesgo de sufrir un embargo, que vendrían a colapsar por completo el servicio a la sociedad, ya esos fondos no están considerados en el llamado gasto corriente, lo que implica la necesidad de gestoría ante niveles estatales y federales, con posibilidades para resolver conflictos de tal magnitud.
Es un tema que tiene que ser parte de la información contenida en el proceso de entrega- recepción municipal, para que la próxima administración pueda darse cuenta de la carga que tendrá sobre sus hombros y el calado de la respuesta que amerita dar, frente a una contingencia que no se veía desde la superficie.
A quien le toque ser el próximo titular de la COMAPA podría reventarle en las manos el embargo que le menciono, por lo que habrá que tomar el toro por cuernos y ver con ambas dependencias –IMSS e INFONAVIT- un esquema viable de solución, a la vez que se busquen formas de financiamiento para avanzar en el pago del monto reclamado, antes que las cosas pasen a mayores.






