En San Fernando la mayor parte de las unidades del transporte público urbano se movilizan con el uso de gas como carburante, lo que ya en si representa un peligro para los pasajeros, se ha vuelto una costumbre que los choferes de esas unidades no respeten las luces de los semáforos y altos.
Automovilistas locales que miran con desagrado la falta de precaución de los choferes de las peseras, que no consideran como obligación resguardar la seguridad de los usuarios del transporte público, señalaron que es visible y constante el desorden que provocan con la forma de conducir algunos choferes del transporte urbano.
Esta situación se manifiesta en la costumbre de no respetar la luz roja de los semáforos instalados en distintos puntos de la ciudad, donde se puede ver como los choferes de peseras realizan el llamado “paso de la muerte” que consiste en voltear la vista en varias direcciones para pasar las calle, sin tomar en cuenta la señal del dispositivo.
Otra situación riesgosa estriba en que la mayoría de las peseras funcionan con equipos de gas, que no se somete a las revisiones sistemáticas que permitan detectar riesgos para la población que se mueve a través de ese medio de transporte colectivo.
Advierten que la imprudencia de los choferes de peseras puede desembocar en una tragedia, luego que de registrarse un choque por no respetar los altos, convertiría a los depósitos de gas en bombas de tiempo, por lo que es urgente que Protección Civil active los protocolos implementados en este tipo de casos, ya que de ocurrir una desgracia, el mismo director municipal de ese organismo llevaría responsabilidad penal por omitir el cumplimiento de sus funciones.






