En la laguna madre, la captura de camarón se viene realizando de forma moderada por parte de los pescadores, luego que las temperaturas provocadas por la canícula, obligan a los crustáceos a esconderse en las profundidades del vaso lacustre, provocando que su precio se incremente.
Los porcentajes de producción son bajos cuyo precio en la orilla de la laguna madre, en la modalidad de crudo anda sobre 50 y 60.00 pesos por kilo, lo que no deja ganancias suficientes para recuperar los gastos de inversión, señalaron pescadores dedicados a la captura de crustáceos.
En tanto que el kilogramo de esta especie ya en modalidad de cocktelero, alcanza un precio en el mercado entre 200 y 230. 00 pesos, luego que para obtener ese pesaje, se requiere de procesar cerca de tres kilogramos de producto.
Mientras que el camarón grande, conocido como “macuil”, ya sin cabeza y crudo, se maneja arriba de los 280.00 pesos, aunque es más complicado atrapar esta clase de crustáceos que se distinguen por su sabor y fuerte demanda en el mercado nacional, mismo que se produce en mayor cantidad en el área del poblado pesquero La Media Lona, localizado al noreste del municipio de San Fernando.
La temporada más caliente de cada año, terminará oficialmente el 22 de agosto, sin embargo sus efectos suelen perdurar hasta un mes más, por lo que consideran que la captura de camarones en la laguna madre, se estará normalizando en la última semana del mes de septiembre y hasta entonces las capturas volverán a ser regulares y el precio al público podría disminuir.






