Al reunirse esta mañana con grupo de líderes de opinión, la alcaldesa electa de San Fernando Maybella Ramírez Saldívar confirmó su decisión de iniciar el mandato atendiendo elementalmente, los renglones de salud y servicios primarios del municipio.
Lo anterior sin menoscabo de la atención que merecen otras problemáticas que inhiben el desarrollo de San Fernando y la tenaz gestoría que habrá de realizar para obtener apoyos extraordinarios, que sirvan para resolver demandas sentidas y urgentes de la población local.
De muy buen ánimo, Maybella Ramírez, quien el próximo 1 de octubre rendirá protesta como alcaldesa, dijo que dentro de los compromisos de campaña se estableció la instalación de una sala de hemodiálisis en el municipio para personas con problemas renales y que en ese sentido, ha ido avanzando en aspectos de investigación sobre inversión económica y trámites para su funcionamiento.
Dijo que decidió no irse de vacaciones en este periodo, como lo están haciendo muchas personas, “porque hay mucho por hacer”, al referirse a un cumulo de situaciones que requieren de acción inmediata, por lo que está trabajando en la integración de un agenda de prioridades, para encontrar soluciones antes del inicio del mandato constitucional.
Reconoció la necesidad de emplearse a fondo en la solución de problemáticas agudas, como es el caso del agua potable, la recolección de basura, el mantenimiento del basurero municipal y de trabajar de la mano con la sociedad local, para retomar la cultura sana de barrer y tener limpio el frente de los domicilios y comercios.
La alcaldesa electa volvió a reiterar el llamado a la unidad del pueblo de San Fernando para dejar de ver colores de siglas y partidos políticos, para concentrarse de manera conjunta en un proyecto común, que se denomina San Fernando.
Lo anterior reza inclusive para todos los ex candidatos que participaron en la pasada contienda municipal, señalando que sus propuestas para el desarrollo de San Fernando fueron buenas y merecen ser llevadas a la práctica, por lo que reiteró su oferta de encabezar un gobierno incluyentista, donde todos caben “y donde todos tendrán una mano amiga y una aliada incondicional”.






