San Fernando se encuentra bajo el acoso de una intensa plaga de zancudos, lo que podría provocar un fuerte problema de salud entre la población, debido a que se trata de vectores, transmisores de peligrosas enfermedades, que cada año provocan intensivas campañas para erradicarlos.
Esta situación acentúa los riesgos sanitarios, al sumarse a los 36 casos del Coronavirus que han sido confirmados en el municipio, donde ya se contabilizan 39 muertes por este concepto, generando alarma por el rebrote de contagios que se creían superados gracias a los avances en la vacunación.
Residentes de poblados pesqueros, ejidos, colonias agrícolas, rancherías y la cabecera municipal padecen de ataques despiadados de los mosquitos, que provocan enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, plaga que presenta alta resistencia a los insecticidas comerciales.
En tanto que las acciones para combatir esta infestación por parte de la Secretaria de Salud se han visto relatuvas debido a lo extenso de la geografía municipal, que concentra zonas rurales, pesqueras y la cabecera municipal, que en mayor o menor medida parecen de las mismas problemáticas.
Por lo pronto, en comunidades del campo y la cabecera municipal, los propios vecinos han mostrado conciencia de la necesidad de descacaharrizar en sus hogares, como paso previo a la fumigación, aunque estos trabajos se encuentran también limitados por falta de unidades recolectaras suficientes para sacar artículos inservibles de los hogares, donde los mosquitos tienen su hábitat y centros de reproducción.






