El próximo 29 de mayo arrancará en aguas de la laguna madre la veda de camarón, misma que tendrá una duración de 45 días a partir de la fecha y en la que se mantendrá una intensa vigilancia para evitar violaciones a esta disposición, que habrá de terminar el 13 de julio siguiente.
Pescadores de la laguna madre señalaron que esta nueva veda es una verdadera injusticia porque los pescadores atraviesan por una situación económica muy difícil, derivada de la baja producción de especies en aguas del vaso lacustre y que la prohibición evitará que puedan extraer este recurso natural, que se reproduce en cantidades generosas en la laguna madre durante este periodo del año.
Señalan que al imponer la veda a partir de las cero horas del día 29 siguiente, les quitan a los pescadores la oportunidad de lograr el sustento para sus hogares, luego que es después del 25 de mayo cuando se registra la “corrida” históricamente más abundante de este producto pesquero.
Lamentaron que la veda de camarón sea decretada a miles de kilómetros de distancia y tomada como punto de referencia o un ejercicio experimental, cuando después de casi 30 años, años deberían existir criterios actualizados para fijar la fecha de prohibición de captura.
También existen sospechas de la intervención de altos funcionarios federales y estatales propietarios de barcos camaroneros, cuyos intereses chocan con las necesidades de los pescadores ribereños, que una vez más miran desesperados como una disposición oficial tomada detrás de un escritorio, a miles de kilómetros de distancia, viene prácticamente a quitarles la comida de la boca.






