El próximo lunes se cumplirán cuatro años del cobarde asesinato de la activista sanfernandense Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, fundadora del Colectivo “San Fernando”, que convirtió en su principal trinchera para defender y lograr apoyos en favor de cientos de familias víctimas de la violencia.
Como se difundió a nivel mundial, fue el 10 de mayo del 2017, cerca de las diez de la noche cuando al arribar a su domicilio en la colonia Paso Real, fue acribillada a balazos por un solitario asesino, que se perdió entre la oscuridad para de ahí escapar con la ayuda de otros cómplices.
Su muerte fue un golpe moral muy fuerte para su familia y para San Fernando, donde en vida ya era reconocida y admirada por haber llevado ante la justicia a más de una docena de criminales, que fueron participes en el secuestro y asesinato de su hija Karen Alejandra.
Encontrar a los responsables de la muerte de su hija menor se convirtió para la activista en el motivo de su vida; disfrazada de empleada federal, con peluca, de día y de noche, se consagró a establecer la ubicación de los presuntos, a quienes ya tenía identificados, logrando ponerlos a disposición de la justicia.
Miriam sabía, que con lo que había logrado, prácticamente había dictado su sentencia de muerte; andaba armada y solo pedía que cuando llegara el momento de enfrentar a los sicarios, le dieran tiempo de usar la pistola escuadra que cargaba en su bolso de mano, pero no le dieron esa oportunidad.
En la víspera del cuarto aniversario de su sentido fallecimiento, San Fernando la recuerda, con admiración y el respeto que supo ganarse con el valor que demostró al enfrentar al crimen organizado, para hacer justicia por la muerte de su hija.
A cuatro años de su muerte, sigue viva en la memoria de un pueblo orgulloso de su origen, de la demostración de amor maternal que dio al mundo entero, al poner tras las rejas a más de una docena de delincuentes, en un hecho que no tiene precedente en la historia del país y que dejó para las actuales y nuevas generaciones, un ejemplo de valor y coraje a toda prueba.






