La Procuraduría Federal del Consumidor –PROFECO- en San Fernando, es solamente una dependencia de ornato, que no protege ni defiende a nadie de los abusos del comercio local y de los prestadores de servicios, que fijan los precios a su antojo, sin que ninguna autoridad sea capaz de intervenir.
El reciente aumento al precio de la tortilla ha despertado airadas reacciones entre los consumidores, que reclaman que en municipios como la Villa de Cruillas, enclavado en la región de El Valle de San Fernando, el kilogramo de ese producto al público, cuesta 15.00 pesos.
Mientras que en poblaciones de la frontera de Tamaulipas se ubica entre 16 y 18.00 pesos el kilo, solo en San Fernando desde hace años valía 20.00 pesos, pero desde este lunes por acuerdo de los industriales del ramo, el precio aumentó a 22.00 pesos.
Lo anterior ante el malestar generalizado de los consumidores que consideran que la PROFECO no es más que una dependencia inútil, que debería desaparecer, porque no mete las manos por los consumidores en ningún caso.
Los abusos de empresas prestadoras se servicio de telefonía celular, cable, comercios, se encuentran a la orden del día ante la indiferencia del representante en San Fernando a quien identifican como “un tal Enríquez”, que aparte que no va a la oficina, no sabe nada, ni tiene facultades para amonestar a nadie.






