Por Aristeo Manilla García
Cuando se esperaba que el lunes pasado la Cámara de Diputados realizara la votación contra la solicitud de procedencia o desafuero del Gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, esto no ocurrió y en cambio, surgió como explicación que antes- el miércoles-, la sección instructora tiene que emitir un dictamen, para que el próximo 29 por la mañana, se realice el procedimiento decisivo.
Lo anterior forma parte de la agenda legislativa, de tal forma lo que sigue es mero formulismo y procedimiento, es una situación que a los ojos de todos, es una sentencia a priori, en contra de quien a estas horas, todavía ejerce el mando del poder ejecutivo en nuestra entidad fronteriza.
En este angustioso proceso, donde se encuentra en juego el presente y el futuro de CABEZA DE VACA y su familia, destaca que el mandatario hace todo lo que puede por aparentar tranquilidad; hoy como nunca Tamaulipas mira a su Gobernador en tiernas imágenes sociales, mostrando una actitud de ternura, hasta entonces desconocida, o en una “cascarita” de futbol.
Y la pregunta es… ¿de que servirán esas poses, si al final los diputados federales votan a favor del desafuero, lo que sería la señal de arranque del proceso penal, aunque el Congreso de Tamaulipas, no ratifique el desafuero o se pronuncie en contra?.
Si surgen ordenes de aprehensión sobre los personajes imputados en los delitos que se acusa al Gobernador de Tamaulipas ¿la policía estatal o el grupo especial, van a enfrentar con las armas a los agentes de la FGR o de la Guardia Nacional, comisionados para cumplimentar los mandatos judiciales?.
Todo apunta a que el desafuero será decidido, lo que quiere decir que el reloj está en contra, con “escurrimientos” de información desde la capital del país, donde se señala que el proyecto para la solicitud de órdenes de aprehensión, ya está listo para ser activado en cuando se dicte la decisión de la Cámara de Diputados.
Han corrido rumores sobre hechos de violencia para desestabilizar la paz social en Tamaulipas previo a las elecciones del próximo 6 de junio, junto con la presunta llegada de miles de elementos de la Guardia Nacional, para resguardar el proceso en las principales ciudades del estado.
El clima es tenso después de la ejecución de un candidato del Partido Verde el fin de semana anterior, lo que representa un mal augurio de la participación ciudadana en las urnas el próximo 6 de junio, que aunado a la pandemia del Coronavirus ya apuntaba a una reducción considerable de electores.
Bajo este escenario transcurren las campañas políticas en Tamaulipas, un estado que avanza entre constantes sobresaltos y que el próximo fin de semana podría vivir momentos de profunda incertidumbre si es aprobado el desafuero del jefe político, porque de ahí en adelante, no se podrá esperar nada bueno para estado.
Si este asunto detona en enfrentamientos entre las fuerzas armadas federales y del estado, malo para la seguridad del pueblo; si el Gobernador es apresado fatal para Tamaulipas porque quedaría un vacío de poder institucional que tardaría en restablecerse; si en cambio se muda a los Estados Unidos de Norteamérica bajo asilo de aquel país, de donde también tiene ciudadanía, no podría seguir ejerciendo el poder.
Mientras que las necesidades de los tamaulipecos serían peor atendidas que en estos momentos y los tiempos recientes, de tal suerte que no se espera nada bueno de momento para el estado, en caso de venir el desafuero.
Pero esto es algo que van a decidir en México y acá solo nos queda ser espectadores y prepararnos para lo que vendría, de consumarse el linchamiento legislativo. De los pleitos de “arriba”, por intereses que no tienen mucho que ver con el bienestar social, al pueblo solo le toca sufrir las consecuencias… lastimosamente así ha sido siempre.






