En una demostración del poco interés de la población por la lectura, en San Fernando no existe una sola librería, mientras que eventos esporádicos donde se ponen a la venta ejemplares a precios económicos, no han funcionado aquí.
Este medio realizó breves entrevistas entre un grupo de cien personas de la localidad, de las cuales al menos 35, confiaron que no tienen por costumbre leer libros, en cambio se muestran como fervientes seguidores de redes sociales, telenovelas y otros entretenimientos.
Lo anterior queda de manifiesto, ante la falta de una librería, en un municipio con más de 55 mil habitantes, según los últimos datos del INGEI.
Con excepción de la población escolar, donde la lectura de material de consulta se da de manera obligatoria, en las personas adultas, el hábito por leer libros de diversos contenidos, se encuentra en riesgo de extinción.
La mayor parte de los entrevistados, coinciden sobre lo aburrido que es para ellos tomar un libro y dedicar, como lo marcan las recomendaciones, cuando menos una hora al día para leer.
La misma encuesta entre la población arrojó que el libro que más leen los habitantes del municipio es La Biblia, ejemplar que concentra la atención de cuando menos el uno por ciento de la población, en su mayoría, personas integradas en grupos religiosos.






