Por Aristeo Manilla García
El famoso Acuerdo Nacional por la Democracia firmada por los gobernadores de todos los estados, me suena a una pantomima, una acción ridícula, condenada por completo al fracaso.
Pensar en que los gobernadores de todos los estados van a dejar de meter las manos en las elecciones dejando a su suerte a sus amigos y candidatos de los partidos que representan, se me hace algo así como pretender trasladar la canícula al invierno.
Cierto que los tiempos están cambiados, pero no tanto como para creer que de la noche a la mañana, por una simple firma, quienes ejercen el poder político en las 32 entidades, se van a conformar con ser espectadores de los procesos electorales… aunque con esto resulten súper beneficiados,
Porque cualquiera sabe que desde dos años anteriores a cualquier elección, los gobiernos estatales comienzan a llenar las alcancías para tener medios de control político, que se consiguen con regalos y dinero en efectivo, de ahí que se sabe que el dinero es un elemento indispensable en la política.
Luego entonces, si los Gobernadores dejaran de aplicar los fondos que tienen disponibles para las campañas, obviamente que fuera de las finanzas oficiales, por ser parte de partidas secretas… ¡se quedarían con ellos!.
Mil, 2 mil millones de pesos, tan solo por acatar el Acuerdo Nacional por la Democracia.
Dicho en otras palabras, por entregarle a MORENA el control del país, porque maniatar a los gobernadores tiene ese objetivo; por ese motivo, al menos un Gobernador en funciones tendrá que aportar su sangre en la piedra de los sacrificios.
Para que los demás entiendan que las cosas van en serio y que meter las manos en los procesos electorales de sus estados, les puede costar la libertad y más aún… porque la mayor parte tienen metidas a sus familias en triangulaciones ilegales como prestanombres y de esa pinza, ¡nadie se zafa!.
Pero vuelvo con el tema de “los guardaditos” para señalar que esa podría ser “la jubilación” de los gobernadores que decidan hacer caso del Acuerdo Nacional por la Democracia, al permitir que en sus estados se instale por tiempo indefinido, la 4T.
Y que en este caso, es decir obedecer de momento el pacto, no los libera para que en los próximos tiempos y por otros motivos –principalmente la corrupción- puedan ser sometidos a procesos penales que los lleven a la cárcel, o mínimo al llamado “vomito negro”.
Porque está aflorando que la 4T tiene intenciones de emular a los norteamericanos que además de prisión para quienes delinquen, buscan recuperar para el estado, los bienes que se han obtenido de manera ilícita.
Veremos quienes se atreven a desobedecer un acuerdo que se firmó, bajo el entendido de una corrupción electoral que por ley es ilegal, pero que al estampar su rúbrica, los propios gobernadores, reconocen que existe, lo que significa que los mandatarios que han tenido elecciones anteriores en sus estados… ¡están confesos!.






