La esperanza de una amnistía ha renacido en los corazones de millones de indocumentados que residen en diversas poblaciones de la Unión Americana, especialmente entre la población latina, que durante década ha venido alimentando este anhelo.
La llegada de Joe Biden a la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica se ha convertido en una fuerte expectativa para miles de tamaulipecos y entre ellos oriundos de los municipios de El Valle de San Fernando, por legalizar su residencia legal en el vecino país del norte.
Desde el primer día de su gobierno, el Presidente Biden abrió la posibilidad de resolver la estancia legal a cerca de once millones de residentes ilegales, que han radicado durante un periodo de ocho años.
La propuesta del nuevo mandatario provocó airadas reacciones entre grupos radicales y Senadores Republicanos que mostraron desagrado por esta iniciativa que tendrá que ser votada para lograr el beneficio que el nuevo Presidente Norteamericano pretende.
La propuesta caló profundo entre millones de ilegales del vecino país del norte, entre ellos tamaulipecos de distintas regiones donde destaca “El Valle de San Fernando”, que debido al desempleo y otros fenómenos sociales, en los últimos años ha exportado a miles de hombres y mujeres que permanecen allá con un status que les impide llevar una vida normal, cuidándose en todo momento de los elementos de migración y sin poder regresar a México a visitar a sus familias, por la dificultad que entraña volver a ingresar de manera ilegal en el vecino país del norte.






