Mientras que con frecuencia la población de fallas en la recolección de basura que presta el municipio, nadie se detiene a ver las condiciones riesgosas en que laboran los empleados del Ayuntamiento, asignados a esta área de los servicios básicos.
Los empleados de limpieza pública, se enfrentan todos los días al contacto directo con sustancias de manejo peligroso, como en el caso concreto de consultorios y clínicas particulares, donde colocan junto con la basura doméstica, desechos con sangre, pedazos de piel y material quirúrgico desechable, que ameritan un manejo más especializado.
Entre la basura, ponen baterias de teléfonos celulares, envases de insecticidas, resistol y otros productos utilizados en la industria cosmética, que al contacto directo con el olfato, la vista y el tacto, pueden desencadenar enfermedades peligrosas para la salud.
Propios empleados de limpieza pública municipal, comentan sobre casos de compañeros, algunos que inclusive ya no laboran, porque inhalar y estar en contacto con determinados tipos de basura, les han causado enfermedades graves, que los han orillado a retirarse de sus quehaceres.
Aunque conocen los riesgos, desempeñan esta labor porque no fueron a la escuela y tienen familias que mantener y como en San Fernando lo que menos hay son empleos, tienen que aguantar las condiciones peligrosas en que se desenvuelven con tal de tener un trabajo que les permita llevar algo de dinero a sus hogares.






