Empresas foráneas que funcionan en la ciudad, han provocado la quiebra de cientos de pequeños comercios o “changarros”, mientras que otros a duras penas sobsisten, ante la competencia que representan los grandes consorcios que se asentaron aquí, hace ya más de una década.
Comerciantes de la zona centro de San Fernando señalan que uno de los problemas que padece la ciudad se encuentra en el funcionamiento de grandes cadenas comerciales que generan pocos empleos y en cambio, se llevan la mayor parte del circulante, situación que afecta a ese sector de la economía municipal.
Este es el caso de la cadena de tiendas de conveniencia Oxxos por citar un ejemplo, que han quebrado a docenas de negocios de los considerados “changarros”, así como a indeterminada cantidad de expendios de cerveza, por los precios que presentan al público, más baratos, al ser producidas por compañías del mismo grupo corporativo.
Mismas que operan con un promedio de cuatro empleados por establecimiento y en San Fernando hay cerca de diez negocios de este tipo funcionando en la cabecera municipal y zonas del campo, pero el número de trabajadores es muy bajo, comparado con el cierre de cientos de negocios tradicionales, de donde se sostenían familias enteras, que tuvieron que cerrar y sus integrantes se dispersaron en otras poblaciones del país y el extranjero.
Es el mismo caso de Elektra, que terminó por extinguir a varias mueblerías de la ciudad, mientras que otras se sostienen de manera precaria, porque no pueden competir con los precios y ofertas de crédito en esta empresa, que dentro de sus líneas de producción, fabrica muebles para el hogar.
También Su Bodega Aurrerá, se encuentra etiquetada como otra de las tiendas causantes del cierre de cientos de negocios dedicados a la venta de víveres, empaquetados y productos vegetales frescos, electrodomésticos y otros, que diariamente realizan cuantiosas ventas, dinero que sale del municipio, mientras que en las misceláneas que todavía se encuentran funcionando con escaso margen de ganancia, dan bienestar a las familias que las atienden.






