Las personas que sufrieron lesiones en el accidente ocurrido el domingo anterior en el municipio de Nuevo Padilla, que habían ido a México a protestar a Mecido en contra del Presidente Andrés Manuel López Obrador convocados por el Frente Nacional Anti AMLO –FRENAA-, han sido abandonados a su suerte, pese a que la mayoría se encuentran convalecientes y sin salir a trabajar, por las molestias de las heridas que sufrieron.
Tres pasajeros que fueron contratados para ir a la protesta, dijeron que salieron de San Fernando el sábado pasado, abordando el fatídico autobús Marco Polo no. 7824 en el parque municipal del DIF “Ing. Delia Garza Gutiérrez” de la colonia Bellavista Norte.
En este autobús viajaban más de 50 personas de diferentes edades, entre ellos cuatro menores de edad, todos ellos de San Fernando; los adultos habían recibido como pago por parte de una persona identificada como Pablo Alvarado González 800.00 pesos por ir a la marcha en la capital del país, sin imaginar que les tocaría vivir un peligroso episodio, que estuvo a un paso de culminar en tragedia colectiva.
El sábado durante la mañana cumplieron con asistir a la protesta en contra del Presidente de México y en la noche, abordaron la misma unidad que al parecer había sido contratada por FRENAA en el estado de Que retaron para este propósito.
Viajaron toda la noche y después de la cinco de la mañana del domingo anterior, cuando la mayoría de los pasajeros dormían o dormitaban, el autobús que era conducido a exceso de velocidad y de manera desordenada por el chofer se salió una vez de la carretera, pero alcanzó a enderezarse.
Poco más adelante a la altura del km. 43, cerca de la cabecera municipal de Nuevo Padilla, el autobús volvió a salirse de la cinta asfáltica y entonces el chofer ya no pudo enderezarlo y fue a dar, entre tumbos, a una cuneta de más de dos metros de profundidad.
Lo demás fue un caos; gritos, quejidos, personas de diferentes edades pidiendo auxilio, hasta que poco a poco, lo más jóvenes, fuertes y menos golpeados en la volcadura ayudaron a los demás a salir de la unidad, ante el temor de un incendio provocado por el diesel, al salirse del tanque.
A los pocos minutos fue fluyendo la ayuda a través de particulares y cuerpos de auxilio, que se constituyeron en el sitio donde dos personas perdieron la vida, mientras que más de 30 heridos de consideración fueron llevados a recibir atención medica en hospitales de Nuevo Padilla y Cd. Victoria.
Los muertos ya fueron sepultados y los heridos convalecen en sus propios domicilios, varios en sillas de ruedas, en la mayoría de los casos sin poder salir a trabajar, mientras que a tres días del fatídico accidente, “los enganchadores” no se han cercado a preguntar sobre las necesidades de las personas que viajaban en el autobús.
Además de Pablo Alvarado González, al paso de los días van saliendo más nombres, como el de Carlos Sambrón y Elvia Ríos, como los principales promotores de FRENAA en San Fernando, implicados en el reclutamiento de personas que por necesidad de unos pesos acceden a participar en protestas orquestados por grupos nacionales, por intereses políticos.
En este caso, además de la responsabilidad de los reclutadores, ya se investiga el estado legal de la línea de transporte, a quien corresponde indemnizar a los familiares de las personas muertas y participar también en los gastos provocados por las lesiones que sufrieron los pasajeros de este lamentable accidente.






