Por Aristeo Manilla García
Los esfuerzos que realizan los opositores al Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR por desestabilizar su gobierno se han topado con una pared de granito; el mandatario simplemente sonríe y los ignora.
Como una versión corregida y aumentada de MAHATAMA GHANDI, el jefe de estado mexicano hasta les pone la otra mejilla para que le peguen y hasta el momento parece que solo le hacen cosquillas, con esa práctica del pacifismo.
Al paso de los días, crece la fortaleza de AMLO y la desesperación de sus detractores, que entre cientos de maniobras, al menos en cinco ocasiones en lo que va su mandato, han enviado personas de provincia, pagada con dinero de los estados y municipios a protestar en contra de las políticas emanadas de la 4T.
De San Fernando, han ido al menos en tres ocasiones personas contratadas para ir a gritar consignas en contra de LÓPEZ OBRADOR pidiendo su salida de la primera magistratura del país y huelga decir que solo han sido a la capital de la Republica, a escenificar escenas inútiles.
El viernes pasado salieron tres autobuses del norte del estado a la Cd. de México con esa misión y el sábado cumplieron con la tarea, gritaron todo lo que pudieron y por la noche emprendieron el camino de regreso, sin imaginar que la tragedia se cruzaría en su camino, porque antes de llegar a Nuevo Padilla poco antes del amanecer de ayer domingo, el autobús en que viajaban se salió del camino para volcarse.
Hay al menos dos personas confirmadas como fallecidas, cuyas muertes han llenado de luto a sus familiares y amistades, más una docena de heridos, como producto de acciones que perversos personajes manejan a control remoto, sin impórtales exponer la vida de quienes por necesidad, ignorancia o seducidos por una promesa, acceden a viajar mil 608 kilómetros de ida y vuelta (18 horas de viaje), que es la distancia entre San Fernando y la Cd. de México.
Ya nada les podrá devolver la vida a las personas fallecidas, pero esperemos que al menos, quienes tuvieron el trabajo de engancharlos para ir a protestar por una causa perdida, porque las protestas en contra de AMLO son simples gritos a la lana, se hagan cargo de las consecuencias derivadas del fatal percance.
Porque seguramente que quienes orquestaron y financiaron el traslado a la capital del país para protestar, nunca van a dar la cara, porque para ellos las personas y sus vidas no tienen la menor importancia, menos cuando por un precio las contratan de manera eventual.
He aquí un caso para reflexionar, pensando que no se puede arriesgar la vida por una gratificación, porque quienes se encuentran detrás de esto, están peleando los grandes negocios, los que dejan millones y billones de pesos, mientras que miran a las personas como simples peones de un tablero de ajedrez.






