Por Aristeo Manilla García
Tal vez la idea de elegir a un ginecólogo para dirigir al PRI en San Fernando, no sea producto de la casualidad, sino de la necesidad de atender un parto que viene atravesado.
Me refiero a las complicadas elecciones que tendrán lugar el próximo 6 de junio y donde el partido tricolor tendrá que dar su mejor y mayor esfuerzo, moviéndose con destreza con la decisión de remontar el marcador adverso de las últimas elecciones, donde quedó reducido prácticamente a escombros.
Al momento solo se menciona el nombre del activista social JESÚS ARTURO GALVÁN GARCÍA, popularmente conocido como “Chuy” GALVÁN, quien parece ser la alternativa más adecuada para pelear en las urnas la próxima elección municipal; su decisión al expresarse forma parte de las mejores herramientas de este personaje, pero no es todo, hay muchas piezas que se tienen que embonar y en ese proceso, será fundamental la actuación del dirigente municipal del PRI.
Quienes conocen al Dr. MIGUEL ÁNGEL CALVILLO HERRERA lo describen como un hombre de resultados, talentoso y comprometido, que aseguran dará su mejor esfuerzo y todavía mucho más, en la tarea de atender el parto más complicado de su carrera profesional.
Hacer que el PRI vuelva por sus fueros al poder municipal será una tarea titánica, pero el dirigente municipal tiene a su favor que es una persona que guarda excelentes relaciones con lo más representativo de ese partido y como siempre estuvo dentro de las tareas tricolores, sabe quiénes como el, anhelan el retorno a las épocas gloriosas.
No estuvo nada mal que un soldado, que se ha fajado en las luchas electorales para alcanzar y defender los triunfos, fuera elegido para dirigir al PRI en San Fernando, porque además de pasión por la camiseta, sabe bien a lo que se enfrenta y la preparación que tiene que hacer para que una vez llegado el momento – 9 meses de aquí al 6 de junio- pueda realizar sin fórceps una cirugía fina, para extraer de la voluntad del pueblo, un nuevo gobierno que venga a llenar las expectativas de una sociedad que se muestra harta de administraciones fallidas, que no han sabido comportarse a la altura de las aspiraciones ciudadanas.






