Por Aristeo Manilla García
Después del segundo informe del alcalde sanfernandense JOSÉ RÍOS SILVA celebrado el sábado anterior en un escenario bastante incomodo, por feo “resbalón” que se dio durante la lectura del documento y que motivó sádicos “memes” que vinieron a pulverizar más la popularidad de este personaje, trascendieron algunos temas en reuniones que parte de sus colaboradores organizaron para “festejar”, no se s abe si el evento, o los errores del jefe de la comuna.
En una de esas reuniones organizada por un regidor, salió a relucir la ingenuidad de alguno de los presentes, al sugerir que para el próximo año, el Ayuntamiento de San Fernando pida o exija más recursos al Gobierno del Estado, para cerrar bien el ejercicio constitucional 2018- 2021.
Lo anterior luego que están viendo que con los 182 millones de este año, no alcanzó para nada; las calles siguen llenas de baches, convertidas en un asco, en penumbras, llenas de basura, sin agua y desde que comenzó el año, viviendo entre las más angustiosas limitaciones, que no permiten ayudar a la gente del pueblo que acude a la Presidencia Municipal en busca de ayuda para resolver situaciones apremiantes relacionadas con enfermedades y gastos escolares básicamente… ¡porque no hay dinero!.
Surgió entonces la idea de pedir que aumenten unos 50 millones de pesos al presupuesto del 2021, para que se paguen las deudas que van a quedar de este año con proveedores del municipio y obviamente, para poder hacer una campaña de la buena, desde el poder municipal, tratando que el PAN pueda retener el mando.
Porque se dan cuenta que si en los primeros seis meses del año siguiente se mantiene la misma desatención al pueblo en todos los aspectos, el marcador electoral puede dar un viraje fatal para la clase en el poder.
Por cierto que a estas alturas del año, cuando faltan casi cuatro meses para que cierre el ejercicio fiscal, las finanzas municipales ya están agotadas; fíjese usted “el talento” del alcalde y su equipo para gastar el presupuesto anual en 8 meses, es mas ya se habla, otra vez, que los aguinaldos del personal de confianza, se encuentran en riesgo.
Pero pedir un aumento del presupuesto no funciona así; los que conocen de asuntos fiscales y contabilidad gubernamental, saben que los presupuestos entre otras cosas, se definen en función de los ingresos propios, si la captación sube, se puede solicitar, si el acopio baja, lo más seguro es que también el monto asignado disminuya.
Esta situación nos dice que con el presupuesto de los 9 primeros meses del año 2021, que será la vigencia de la actual administración, la Presidencia Municipal de San Fernando, tal vez alcance a salir con las deudas que mantiene con algunos proveedores que dejará pendientes del ejercicio 2020.
¿Qué pasará entonces con el bienestar y el desarrollo de San Fernando, el próximo año?… ¿habrá “vomito negro”?.
No esta fácil, tan solo de pensar en lo que viene es muy natural andar desconcertado, descontrolado, al grado de revolver las ideas y llegar a decir “no son hechos, son palabras”… es comprensible.
Y lo peor que podría pasar, es lo que comentan algunos cercanos al Presidente Municipal de San Fernando: tener que responder ante la justicia por cantidades de dinero que nunca llegaron completas, que durante los primeros cuatro años que lleva en el poder siempre fueron “rasuradas”, pero cuya responsabilidad no puede evadir.
Ya hay una “promesa” por ahí de un aspirante a la Presidencia Municipal, que está haciendo el compromiso con el pueblo, de realizar un juicio en contra de PEPE RÍOS y que hasta se atrevió a publicar en redes sociales, la foto del edil tras las rejas.






