Desde su campaña en el 2024, la entonces candidata a la presidencia de México por MORENA, la Dra. CLAUDIA SHEINBAUM PARDO se pronunció en contra de la reelección en cargos de elección popular, tras considerar que no se trataba de un modelo para mejorar la democracia en el país.
Ya en el poder impulsó una reforma que consideraba anular la figura de la reelección desde las elecciones del 2027, pero no alcanzó la aprobación porque uno de sus aliados, el PVEM “le metió la pata” y la enmienda no obtuvo los votos estipulados.
Lo mas que se pudo conseguir, es que ya para las elecciones del 2030 las reelecciones de alcaldes y otros miembros del cabildo, diputados locales, diputados federales y senadores, desaparezcan del esquema electoral.
Pero que quede bien claro: a la Presidenta de México le repugnan las reelecciones.
Y esto es algo que deben saber todos los militantes de MORENA, hombres y mujeres, la líder moral de su partido en el país, detesta las reelecciones.
Por si hay alguno o muchos casos de morenistas que deseen votar contra alguna reelección en particular, aquí tienen el motivo perfecto.
La comandante suprema de MORENA esta en contra de las reelecciones, aunque “abajo” se sigan dando esas prácticas, que ya en el 2030 quedarán abolidas.
Pero en el 2027, todavía habrá dentro de MORENA candidatos y candidatas que van por un segundo periodo de gobierno en contra de la voluntad de la Presidenta de México, personajes que al hacerlo, se atreven a desafiar y dejar en ridículo a la máxima figura de ese partido.
Si fueran panistas o priístas, o de cualquier otro partido de oposición quienes tuvieran el atrevimiento de darle contra a la Presidenta SHEINBAUM, sería muy entendible, pero que ni los mismos, ni las mismas de MORENA le hagan caso es una gran incongruencia y un ridículo para la jefa de estado.
Quedan mucho a deber dentro de la lógica y lo peor, es que se pueden adivinar los apetitos de poder y dinero de los que se han acostumbrado a desviar el presupuesto para adquirir camionetas de alta gama, terrenos y bienes dentro y fuera del estado,
No se necesita ser de ningún partido político para sentir pena por una Presidenta, a quien los militantes de su propio partido, le sacan la lengua.






