Una fuerte expectación mundial ha provocado la elección intermedia que se realizará el próximo martes 3 de noviembre en los Estados Unidos de América, nuestro todopoderoso vecino del norte y principal socio comercial, por las implicaciones que el resultado del proceso, donde México aparece como uno de los principales beneficiados o afectados.
¿A nosotros que nos importa lo que pase en el país de ¡los gringos”, dirá usted.
Pues le comento que en los dos años de la administración del, Presidente DONALD TRUMP, este ha utilizado severas acciones económicas contra nuestro país y varias naciones del continente y otras zonas lejanas de América, hasta donde llega el poderío bélico y económico del vecino.
Si los demócratas, logran arrebatar el control del Congreso a TRUMP, lo más probable es que le amarren las manos en sus frenéticas imposiciones de impuestos e injerencia en la vida política de México, que trae con el alma en un hilo a distinguidos personajes de la 4T, que ya se miran vistiendo un traje de presidiarios.
Si los demócratas toman el control del Congreso, se pueden revertir muchas de las reformas implementadas por TRUMP, incluyendo aspectos migratorios, que han llevado a la persecución de millones de inmigrantes ilegales y la cancelación de visas, tan solo por haber tenido hijos en ese país, sin que la madre tenga la residencia.
Esa es la causa por la que una fuerte corriente de simpatía de grandes segmentos de la población hispana alienta la victoria del partido demócrata, que entre sus ofertas de campaña tiene suavizar el tema migratorio.
La intensidad de un gobierno que en dos años ha abierto varios frentes de batalla al mismo tiempo, ha erosionado la popularidad del gobierno del Presidente TRUMP, al igual que la carestía de la gasolina y el aumento en los precios de los alimentos, derivados precisamente del efecto de las confrontaciones internacionales.
Una lógica simple indica que el partido demócrata, podría quedarse con el control del Congreso Norteamericano.
Pero no resultará tan fácil; el actual mandatario estadounidense se caracteriza por la dureza de sus decisiones, por hacer su voluntad… cueste lo que cueste.
Y si valiéndose de todas artimañas o herramientas de la vida moderna, logra mantener al partido republicano como mayoría en el Congreso, hay una coincidencia unánime de los mas reputados analistas internacionales, sobre el endurecimiento de todas sus políticas.
Y ahí es donde entra México.
Mas hostigamiento en materia de impuestos, comercio internacional y en el aspecto político, sin pasar por alto mayores penalizaciones migratorias.
Así por encimita, sin ahondar más, claro que lo pase en las próximas elecciones intermedias de los Estados Unidos de América, nos atañe y mucho.
Simplemente, por los familiares que tenemos viviendo en ese país; por la suerte de los que están ilegales y hasta de los que son ciudadanos por nacimiento.
Hoy mas que nunca se ven las desigualdades de un país que por su ubicación geográfica y nexos comerciales, es semejante a un matrimonio, donde lamentablemente unas de las partes -EUA- se niega a reconocer la igualdad y abusando de su fuerza trata de imponer sus exigencias, sin tomar en cuenta que todas las naciones del mundo, además de independencia, merecen un trato justo.






