Hoy se inicia una semana en San Fernando con el mismo dolor de cabeza, rabia y frustración de miles de familia que no tienen agua en sus hogares.
Situación que las mismas víctimas del mal servicio, parecen haber normalizado, porque aunque el problema se encuentra en los mismos términos que cuando prevalecía “la canicula”, la gente ya no se queja.
El motivo es simple; ya se fastidiaron de protestar.
No levantan la voz, las estridencias han cesado para dar paso a un silencio sospechoso y alarmante.
Entre susurros se escucha la formación de cadenas de contactos humanos, enfocados en un mismo propósito, cada quien, pondrá su granito de arena para evitar que la situación se mantenga por más tiempo.
Porque cuatro años más viviendo de la misma manera, ni pensarlo.
Y la COMAPA, ni aunque se encuentra encima un proceso electoral, hace algo por mejorar el servicio, o cuando menos enviar pipas a cubrir los sectores donde el problema se muestra más apremiante.
Sitios donde desde hace dos semanas, no llega el agua a los hogares.
La COMAPA con los brazos abajo, en abierta manifestación de inutilidad e impotencia.
Pero la gravedad de esta incompetencia ya no admite siquiera buscar culpables; el enfoque tiene que ser: encontrar la solución.
Porque esta situación no se va a resolver en un año; luego vendrá la siguiente administración, que por podría ser encabezada por la misma actual alcaldesa.
Y que le va a decir al pueblo… ¿Qué el problema se lo heredó la anterior?… ¿Qué en el periodo anterior se robaron el dinero que estaba destinado a resolver las necesidades de las familias de la localidad.
¡Aguas!… porque el pasado corre más rápido que cualquiera.
Y fíjense en esto, las elecciones municipales del 2027, en mucho dependerán del abasto de agua, porque será precisamente en la llamada “temporada alta” del consumo, cuando se llevarán a cabo las votaciones con una población sedienta, posiblemente sin bañarse y muy ofuscada, por una necesidad que ha ido quedando sin resolver.
Y la gente no se volverá dejar engañar con promesas baratas y vulgares.
Con justicia y de acuerdo a los postulados del partido en el poder, se debe defender la transformación; pero acaso seguir igual, sin mejorar en lo más mínimo… ¿a eso se le puede llamar transformación?.
Cambio, es un sinónimo de transformación.
Al buen en tendedor, pocas palabras.






