Autoridades sanitarias han intensificado los trabajos de prevención entre la población infantil ante la alarmante incapacidad para frenar la epidemia de obesidad en la región de “El Valle de San Fernando”.
Durante los últimos años, este padecimiento no solo se ha mantenido al alza, sino que está disparando de forma prematura cifras de enfermedades crónico-degenerativas en menores que cursan la primaria y secundaria.
Especialistas de la salud manifestaron su profunda preocupación y advirtieron que las últimas estrategias gubernamentales implementadas han resultado insuficientes para revertir los índices de sobrepeso.
El problema es visible diariamente en los planteles escolares, donde se observa una cantidad considerable de alumnos con algún grado de gordura, contrastando con el vacío en parques, tamules y centros recreativos, debido a que la niñez prefiere mantener una vida sedentaria.
De acuerdo con los expertos, el deterioro en la calidad de vida de los menores se acelera en poco tiempo debido a dos factores principales: una deficiente cultura alimenticia y la ausencia de rutinas físicas.
Entre los hábitos más dañinos identificados en el entorno familiar y escolar destacan: el consumo desmedido de comida chatarra, donde destacan bebidas gaseosas azucaradas, papitas y golosinas que se han convertido en parte de la dieta diaria.
Asimismo el abuso de pantallas, ya que los menores pasan la mayor parte del día sentados frente al televisor o utilizando el teléfono celular.
También existe una nula actividad recreativa o deportiva al aire libre, consolidando un estilo de vida inactivo; ante esta situación la comunidad médica local confirmó que la obesidad infantil es la puerta de entrada a un abanico de padecimientos graves que antes solo se veían en adultos.
Subrayando que entre las principales amenazas a la salud de los pacientes pediátricos se encuentran la diabetes, hipertensión, deficiencia cardíaca y el cáncer.
Debido a esta problemática, las autoridades reiteraron que este panorama crítico es completamente prevenible, por lo que urgieron a los padres de familia a intervenir de inmediato adoptando en el hogar una dieta saludable combinada con ejercicio diario.






