Tras meses de intensa presión y una demanda histórica, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado -COMAPA- de San Fernando ha recibido un importante respiro institucional.
La disminución de las altas temperaturas en la región y el cambio en las condiciones climáticas han dado una tregua a la infraestructura de distribución, permitiendo “un respiro” al organismo operador, que durante todo el año se ha visto en serias complicaciones para cumplir con los usuarios.
Este alivio operativo coincide directamente con el ingreso del frente frío número 1 de la temporada, el cual vino acompañado por las generosas lluvias registradas durante los últimos días.
Estas precipitaciones no solo ayudaron a mitigar el calor extremo que azotaba a la región, sino que también contribuyeron a la recarga de las fuentes de abastecimiento locales, disminuyendo el estrés hídrico general.
Durante prácticamente todo el año, el servicio de abasto de agua en el municipio ha sido deficiente, convirtiéndose en uno de los reclamos más recurrentes por parte de la ciudadanía, un periodo de largos nueve meses donde las limitaciones técnicas y la escasez del recurso mantuvieron al organismo operando al límite de sus capacidades para intentar cubrir las necesidades básicas de la población.
Esta problemática se agudizó de manera crítica durante las estaciones de primavera y verano, cuando el termómetro alcanzó sus niveles más altos; en ese período de desabasto extremo, miles de hogares locales carecieron por completo del vital líquido, enfrentando desabastos prolongados que se extendieron por días o incluso semanas enteras.
Como consecuencia directa de esta reducción en el consumo y la estabilización de las presiones en la red, las quejas contra el organismo operador comenzarán a disminuir, esperandose que este periodo de menor exigencia climatológica permita a la COMAPA realizar las labores de mantenimiento necesarias para prevenir futuras crisis en los ciclos de mayor demanda del vital líquido.






