Dentro del municipio existen varias farmacias que cuentan con consultorios médicos atendidos por profesionistas que buscan tratar a cada paciente de acuerdo a sus posibilidades, brindándoles la orientación sobre los medicamentos que tienen que consumir, así como sobre el cuidado de sus padecimientos, a bajos costos.
Las cadenas farmacéuticas que tienen la posibilidad de colocar un consultorio en sus instalaciones, facilitan a la población más pobre la atención médica, ya que los servicios de un médico certificado, es un gran beneficio para saber qué tipo de enfermedad se encuentran padeciendo y las formas de atenderse.
Generalmente una consulta con un médico de consultorio privado, se encuentra entre los $700 pesos, siempre y cuando el doctor no sea un especialista, porque de lo contrario, algunas personas pagan hasta mil pesos o más, por solamente saber que padecimiento tienen, o llevar un control sobre su enfermedad, si ésta es crónica, como la diabetes e hipertensión.
De momento la población se encuentra atravesando por tiempo difíciles, en especial las familias de escasos recursos y con gran número de integrantes, no pueden costear estos servicios, por lo que acuden a los consultorios que ofrecen las farmacias para saber más sobre sus problemas de salud.
En la mayoría de estos consultorios, atienden a la población que acude con algún problema de salud, dándoles un diagnóstico, pero también pueden brindar algunos servicios como son: checar la presión arterial, glucosa, llevar un control sobre su peso, embarazo, realizar la curación de alguna herida, por ejemplo.
Dichas cadenas farmacéuticas, buscan brindar más servicios a la población, para que puedan poder llevar un control sobre su estado de salud, y de esa forma prevenir enfermedades que pueden complicar la vida de cualquier persona, así como también, tratan de inculcar la importancia no de auto recetarse y llevar una alimentación sana, así como otros hábitos saludables.
En esta forma, esos consultorios que cobran precios módicos por la atención al público, han ido ganando terreno porque prescriben medicinas y tratamientos efectivos, mientras que en la mayoría de los casos, médicos que los atienden siguieren a sus clientes la compra de productos intercambiables o genéricos, que son de menor costo y cuyas formulas coinciden con las llamadas medicinas de patente, que cuestan hasta cinco veces más caras.






