Considerable proliferación de piojos se viene resintiendo en escuelas públicas y privadas del municipio, fenómeno que se ha mantenido durante los últimos meses, ante la incapacidad de las familias e instituciones para desterrar esta clase de contingencias.
Padres de familia dijeron al respecto que es una pena reconocerlo, porque es un problema derivado de la falta de higiene pero que está sucediendo en las escuelas donde van sus hijos y que con la misma magnitud sucede hasta en instituciones particulares.
Refirieron que sin embargo por encima de la pena es un problema que se tiene que reconocer y afrontar para impedir que se siga presentando y aquí es necesaria la colaboración de los padres de familia para que revisen las cabezas de sus hijos, de ambos sexos, porque aunque es más probable que sean las féminas quienes por la abundancia de la cabellera pueden desarrollar más animales en la cabeza, los varones tampoco están a salvo.
Opinaron que es indispensable que en las escuelas se ejerzan mecanismos periódicos de verificación para que los alumnos que presenten este tipo de problemas sean tratados en los términos que se requieren, aunque sin llegar a marginarlos o hacerlos víctimas de burlas.
Lo anterior con la finalidad de llegar a mantener una población estudiantil sana, porque está comprobado que cuando las personas tienen piojos, estos animales además de la comezón que provocan, consumen energía de las personas, lo que impide su concentración en los estudios, provocando que los educandos tengan un rendimiento inadecuado.






