Todavía se sentía en el aire el aroma a la pólvora de los cohetones que estallaron la noche del martes 15 de septiembre, en ese ambiente patrio que identifica al Mes de la patria, cuando San Fernando amaneció este jueves con la noticia de dos mantas colocadas en sitios estratégicos de la ciudad, con un reclamo muy singular, dirigido al gobierno municipal.
La exigencia, el agua, elemento básico que se ha mantenido ausente en miles de hogares durante la temporada mas critica del verano, obligando a las familias a comprar agua de las pipas para resolver sus necesidades mas básicas, sin poder evadir la obligación de pagar los recibos de un consumo inexistente, que de manera puntual llegan a sus hogares.
Es decir, el agua que necesitan las familias de San Fernando no llega a las viviendas, pero los recibos no fallan.
La aparición de mantas con leyendas como “Verónica, fiesta para quien, si el pueblo no tiene agua”, en el monumento al Maestro, por la salida a la laguna madre y otra con la leyenda: “El agua no debe ser un privilegio” instalada en la entrada de la colonia Paso real, en el deposito de la señora Lety Sosa, son una muestra del hastío que caracteriza a un pueblo que ya se cansó de gritarle a la luna y ha decidido ensayar otras medidas.
La manta colocada en el Monumento al Maestro, fue retirada cerca de las seis y media de la mañana por personas que viajaban en un vehículo Versa gris, pero la que fue puesta en el ex deposito de cerveza metros antes del puente que comunica a la zona centro con la colonia Paso Real, hasta las diez de la mañana, todavía seguía en el mismo lugar.
A la población le duró poco el gusto del baile estelarizado por el grupo “Hechicero” de Linares y “Topazz” porque apenas concluyeron los festejos del “grito” de independencia, miles de familias volvieron a la amarga realidad.
En sus hogares no había agua ni para accionar los sanitarios, tampoco parta lavar uniformes y bañarse, de ahí surgieron las dos mantas que este día engalanaron el escenario cotidiano.
Las redes sociales son de uso diario y común, pero cuando un pueblo comienza a utilizar mantas para expresarse significa entre otras cosas: que siente que la autoridad está ignorando sus problemas por apatía, que no entiende la gravedad del asunto, que no tiene capacidad para resolver y que por medio de festejos que duran apenas unas horas, tienen que sufrir todo el resto del año.
Las mantas al publico en general, en sitios muy visibles, son también un grito desesperado de una impotencia que comienza a formar grietas en la paciencia del pueblo y que en cualquier momento se puede desbordar como una presa impetuosa, que busca una salida.
No es con silencio como se trata al pueblo, no es simulando que todo está bien, no es diciendo que es la competencia política; porque en San Fernando, la falta de agua pega a todos por igual: morenistas, priistas, panistas, verdes, petistas, del MC, de todos los partidos políticos, de todas creencias religiosas y posiciones económicas y sociales.
Pretender que la población crea que es un asunto político, o querer desviar la responsabilidad de un problema actual a gobiernos anteriores, es un argumento que ya no funciona, el pueblo eligió gobernantes para que solucionen, no para que se la pasen dando excusas.
El tiempo que tenían para demostrar que traían ganas y capacidad para trabajar por el desarrollo de San Fernando y el bienestar de las familias, ya se agotó.
Que se vayan a aprender y hacer experimentos a otra parte, comenzando por los que vinieron de fuera, para arruinar más al pueblo.






