La diputada Marina Ramírez Andrade, convivió este miércoles con su ahijada, la pequeña Ruby, al cumplir su octavo aniversario de vida, luego de pasar sus primeros años por experiencias dolorosas, que con la ayuda de su familia, de la Diputada y de personas bondadosas, ha logrado ir superando.
La pequeña recibió la visita de la diputada local por Tamaulipas en su domicilio del poblado pesquero Punta de Piedra en el municipio de San Fernando, donde radica con sus abuelitos, luego que su madre murió en un incendio provocado por su propio padre y en el que ella, resultó con quemaduras graves en la mayor parte de su cuerpecito.
Su familia, de escasos recursos, encontró en la diputada Marina Ramírez la mano amiga que desde el primer momento gestionó la atención adecuada para su madre que desafortunadamente falleció; y también para la menor, consiguiendo que su vida fuera salvada y que mediante tratamientos especializados, durante los años posteriores, se fueran disimulando o corrigiendo las quemaduras.
En la actualidad, la niña que este miércoles cumplió 8 años, lleva una vida en apariencia normal, aunque en su rostro y parte de la cabeza, así como en sus manitas, se aprecian huellas de las quemaduras que sufrió.
Este miércoles, la diputada Marina Ramírez, como cada año, llegó hasta su hogar con un pastel, un regalo y cubriendo algunos gastos para celebrar el cumpleaños de la pequeñita, cuya sobrevivencia es a todas luces un milagro.
Ruby tiene un propósito de vida, siempre lo ha dicho La diputada Marina, el de mostrar a la humanidad el amor de Dios, cuando la rescató de las garras de la muerte y también de enseñar que existen personas generosas que se solidarizan con el dolor y las tragedias de las demás personas y son capaces de comprometerse con el bienestar de los más desprotegidos, haciendo todo lo que está a su alcance por resolver situaciones difíciles, con un profundo sentido humano.






